El Concierto.

Tal y como había previsto, dos horas y cuarto para pasarlo bien. Para escuchar (el sonido fue perfecto) esa música que, en directo, te golpea directamente en las tripas y que, o te mueves o te deja sin respiración. Para descargar adrenalina y disfrutar de la compañía de los buenos amigos.

16.000 personas bailando y cantando sin parar todos los temas del Boss como si nos los supiéramos de memoria, aunque no fuera así, porque sabe conectar y enganchar al público desde las primeras notas del Radio Nowhere y sabe que nos rendiremos hasta el final. Con lo que más disfruté fue con sus clásicos: Promise Land, Badlans, e incluso con Dancing In The Dark, que sonó fresco y también con buena parte de los temas de Magic que estoy convencido que serán clásicos en poco tiempo.

La banda, una vez más, para quitarse el sombrero y Bruce, como un chaval de 58 años, derrochando energía de principio a fin. Bueno, hoy estoy ronco pero, no cabe duda de que me apunto para el conciertote Julio en Anoeta.

La foto la saqué con el móvil y, la verdad, es que no da mucho de sí.

3 comentarios

  1. Y tomamos zumos de naranja…..

  2. DiegoB

    Espero disfrutar de tu blog , creo que los vascos estáis hecho de una pieza especial.

    Saludos desde Andalucía.

    Adelante que todo llegará.

  3. rafael

    Echo en falta algún comentario sobre el hecho de acudir a un concierto tan extrañamente financiado por la Diputación…¿no?

    Por lo demás, un abrazo.

Deja aquí tu comentario