Acabo de encontrarme con Iñigo Urkullu en las escaleras del Ayuntamiento de Bilbao, en la concentración de repulsa por el último asesinato de ETA, y le he trasmitido mi felicitación y, con sinceridad, le he deseado suerte en su tarea.
Y es que, aunque es evidente que mi objetivo es ganarle en las elecciones y provocar la necesaria alternancia en Euskadi, estoy convencido de que éste país necesita de un PNV serio, centrado y canalizador del nacionalismo democrático.
Le he deseado suerte porque la necesitará para acertar en decisiones que cierren las heridas que la marcha de Josu Jon Imaz ha dejado en su partido y, sobre todo, para orientar al PNV en una redefinición, que yo creo necesaria, del nacionalismo vasco en pleno siglo XXI, que se ajuste más a lo que necesita éste país y a un nuevo tiempo en el que conceptos de soberanías excluyentes, levantamientos de fronteras o identidades homogéneas que dividen y marginan, han quedado claramente atrás.
Por eso puedo decir que, en la medida en que su acción política se aleje de concepciones esencialistas de la patria vasca y profundice en el reconocimiento de que hay diferentes formas de sentir, vivir y pertenecer a lo vasco y que todas ellas deben sumar para definir nuestro futuro, el PNV de Urkullu tendrá la colaboración de los Socialistas Vascos para hacer una Euskadi entre todos y para todos, y para afrontar los grandes retos que tenemos por delante: conseguir la Paz y la Libertad que nos niega ETA y profundizar en nuestro autogobierno.
Para ello, entre otras cosas, es condición necesaria deslegitimar a ETA y a quienes apoyan la violencia para conseguir fines políticos. Y estoy convencido de que Iñígo Urkullu lo va a hacer con la misma contundencia y claridad con que lo hizo su antecesor en el cargo. Tanto que, los propios terroristas señalaban al “PNV de Imaz” como uno de sus principales enemigos a batir.
Y a Josu Jon le deseo lo mejor en su nueva andadura. Ha sido un adversario leal y un político de altura que ha defendido sus ideas con coherencia dentro y fuera de su partido. Es, sobre todo, una excelente persona y, si me lo permite, un amigo en el que se puede confiar. Y eso, en política, es mucho decir.

La verdad es que este post te honra.
Pero también me gustaría que me dijeses por donde piensas que debería ir el nacionalismo vasco del siglo XXI.
Un saludo, te enlazo en mi blog. Con este post, y a pesar de nuestras diferencias políticas, te has ganado mi respeto.
No termino de encontrar esa necesidad que dices de “profundizar en nuestro autogobierno”, creo que tenemos el autogobierno más profundo de Europa, lo que viene a ser el más del mundo.
Comprendo que a un nacionalista independentista le parezca poco, pero a un socialista le tiene que sobrar.
Patxi,cuando éramos muy jóvenes, en el país se decidió que por la paz un padrenuestro y venga autonomía y vengan derechos, transcurridos los años, creo que ya está bien de avemarías y que los nacionalistas deben conocer su límites y actuar en consecuencia.
No se puede mantener en el siglo XXI un programa pensado en el XIX que es lo que hace el PNV. Yo no creo que Urcullu sea el dirigente capaz de reformular el programa nacionalista,y, manteniendo JEL en la cabecera, mal podréis acordar políticas.
Si hay una mínima posibilidad de que el PNV asuma la autonomía constitucional es pasando previamente por la oposición. Esa creo que es tu labor y no se lleva a cabo aprobándole año tras año los presupuestos.
Salud
Tras estos dos meses como bloggero. ¿Cuales son tus conclusiones? ¿Ves futuro a tu blog? ¿Crees que más personas de otros partidos te seguirán en la inciativa? ¿Estás creando relaciones sociales en la blogosfera?
¿Por qué no escribes un post analizando estos dos meses de experiencia?
Agorante:
Los que me conocen más de cerca dicen que me ven encantado y que he encontrado “la horma de mi zapato”. La verdad es que no he hecho una reflexión profunda -ya tengo lo mío con subir cosas y contestar- pero la verdad es que sí que engancha.
Disfruto sobre todo subiendo cosas a la zona de “mi espacio”, que si no has visitado aún te recomiendo de veras. Me interesa y me gusta la política pero todo no va a ser política. Hay vida más allá de la política.
Cuando los integrantes de un partido político estatal ensalzan tanto al antiguo presidente del EBB, lagarto…lagarto.
Esto se parece a los loos del PP hacia Rosa Díez y otros.