Los preocupantes datos que el Informa PISA, aquí los datos sobre España al completo, arroja sobre la formación de los alumnos de nuestro país, nos obligan a todos, instituciones, agentes educativos y familias, a hacer una reflexión profunda sobre nuestro sistema educativo. Y más cuando mientras pensábamos que en Euskadi estábamos por encima de la media española y descubrimos, sin embargo, que se ha hecho trampa.
Si, porque es tramposo hacer que, de los 3.939 alumnos de 15 años que participaron, sólo 535 de ellos hicieran las pruebas en euskera cuando 2.003 de ellos estaban matriculados en el modelo D (enseñanza completa en esa lengua). Parece que se hizo así con el fin de “demostrar mejor sus conocimientos”, según palabras de los responsables de la educación en Euskadi. Pero es que además, para que la prueba fuera fiel reflejo de nuestra realidad, tendrían que haberla hecho en euskera el 75% de los alumnos y no el 15% como se hizo.
Es decir, nuestros responsables no sólo manipularon de esta manera los datos, sino que también, y lo que es mucho peor, manifestaron una nula confianza en el sistema educativo que ellos mismos gestionan, por lo que, si de verdad fueran responsables en el buen sentido del término, eso debiera llevarles a plantear su dimisión. Porque es evidente que algo están haciendo rematadamente mal en un país en el que se margina la educación en castellano (lengua materna del 80% de la población) y, sin embargo, no se consiguen unos mínimos formativos en euskera.
Pero al margen de esto, el caso es que, en euskera o en castellano, parece que nuestra educación no tiene la calidad necesaria para conseguir que nuestros jóvenes adquieran los conocimientos y la formación que en el futuro les convertirá en ciudadanos y ciudadanas con la capacidad crítica suficiente como para decidir y ser corresponsables de su propio futuro.
Sobre este asunto he leído hoy un artículo de opinión muy interesante de María Teresa Bazo, Catedrática de Sociología de la UPV, que dice (mejor que yo) algo de lo que he descrito en el párrafo anterior: que el lugar de estar formando ciudadanos completos, “estamos formando sólo empleados hábiles para las necesidades de la maquinaria económica actual”.
Todos solemos decir, cuando hablamos de nuestros jóvenes, que estamos ante la generación mejor preparada de la historia. Pero ¿preparada para qué? “Se pone el énfasis en la formación técnica y en el dominio de ciertas habilidades instrumentales y relacionales de cara a preparar profesionales de los que se entiende que se precisan en la nueva economía”, pero no en “el conocimiento sobre historia, filosofía, literatura, lengua, que también necesitan esos futuros profesionales para ser capaces de pensar por sí mismos y ejercer la crítica inteligente –con conocimiento de causa- para evitar convertirse sólo en carne de mercado laboral”
La reflexión de la autora sigue sobre la educación como vehículo de igualdad, compensador de los déficits familiares y como mecanismo que evita que sólo los que tienen más recursos sean quienes dirijan nuestro futuro.
Todo ello suficientemente importante como para que le dediquemos el tiempo necesario a repensar nuestro sistema educativo. Algo que es evidente que no han hecho los que han hecho trampas en las pruebas el Informe PISA o quieren imponernos el nuevo currículo vasco que han diseñado desde la Consejería de Educación de Euskadi, que se preocupa sólo de “ciertas esencias” y no de los verdaderos conocimientos.

Parece que los políticos siguen empeñados en lavar las cifras…
Y yo, como hija, y como madre, lo que veo es que si comparo los libros que estudiaban mis padres cuando tenían 10 años, los que estudié yo… y los que estudiarán mis hijos, cada año que pasa, los libros de texto van perdiendo información.
Mucha foto, sí, muy bonitos, pero ¿dónde está el trabajo, el esfuerzo de memorización? Si uno cuando es niño es una esponja!!
Respecto al tema idiomas y lengua vehícular, etc… creo que las instituciones piensan más en ellas mismas que en las personas.
Aún pareciéndome muy importante el aprendizaje del euskera (por poner el ejemplo que nos toca), creo que pierden demasiados recursos por el camino en detrimento de otras cosas mucho más importantes…
Un saludo.
Patxi: Ya sé que te toca hacer política y la del PSOE implica arremeter contra nuestra lengua.
Dices que se ha hecho trampa en lo que saben los alumnos y esto no es verdad, lo que saben lo han demostrado y a decir verdad es manifiestamente mejorable. Se les ha puesto el examen en su lengua materna, que en muchos casos es el castellano. Los del colegio alemán, el colegio inglés o el francés imagino que también lo habrán hecho en castellano, aunque no los menciones.
Una cosa está clara,el euskera no está creciendo como a la mayoría de los vascos nos gustaría. Si queremos que el euskera no desaparezca, tenemos que estar todos unidos para conseguirlo y no poner siempre palos en las ruedas como es vuestro caso y el del PP. Yo soy partidario que la educación sea totalmente en esta lengua, por lo menos hasta que coja un buen nivel de recuperación y no como ahora donde se margina totalmente el euskera, pudiendo elegir los modelos educativos donde ni existe.
Otra cosa es el conocimiento y aquí se puede demostrar, cómo en comunidades donde se estudia en castellano, la lengua materna es el castellano y el PSOE gobierna desde hace casi (o sin casi) 30 años, están a la cola destacada del Estado.
Puedes aconsejar a tu amigo Chaves en ese sentido.
Veo que has censurado mi comentario, aunque no he usado mal vocabulario ni falta de respeto. Me doy cuenta que las críticas no te sientan bien, pero es de poco caballero no asumirlas.
Esto no hace falta que lo publiques tampoco.
Juan:
Desde que puse en marcha el blog sólo he retirado un comentario, en el que se imputaba falsamente un delito a un compañero de mi partido, no a mí. Como sabes, los blogs no son un espacio para la calumnia ni el insulto. Eso no lo voy a admitir. Las críticas, todas.
Un saludo
Mi hijo fue uno de los del examen de PISA y estudiando en modelo D les obligaron a hacer el examen en castellano incluso con protestas por parte del propio tutor y con la sensación por parte de los alumnos de que lo hubieran hecho mucho mejor en euskera porque al fin y al cabo es su lengua vehicular en el ámbito de la educación formal.
Lo que es claro es que el Gobierno Vasco ha utilizado un criterio divergente en relación al resto de los participantes en el estudio con lo cual los resultados en este tema como en muchos otros quedan totalmente descontextualizados.
Yo, de todas maneras, no soy tan pesimista y creo que nos hacemos un flaco favor jugando a la “Liga del PISA”. Hay otros estudios que demuestran con claridad que la población juvenil actual es más lectora que lo que era la nuestra (nacidos en la década 50-60). Incluso habría que analizar cuánto de prejuicio y preconcepto hay en la propia medición. Hay, por ejemplo, estudios que indican con cierta claridad el poco valor de la medición cuantitativa en relación, por ejemplo a los hábitos de lectura.
No nos flagelemos tanto ni flagelemos a los adolescentes.
Lo que está claro Patxi, es que todos los que estudian en el modelo D de euskera, tienen un conocimiento por encima de la media española, hagan el examen en euskera o en castellano. Parece que “esas esencias” surten efecto.
En vez de estar criticando a los que sacan mejor nota, aunque manifiestamente mejorable, debíais de poner remedio a los que han fracasado estrepitosamente en el Estado hablando y escribiendo en castellano. ¿Teneis envidia?, pues créeme, no es bueno.
Parece mentira que un candidato a lehendakari como es tu caso, esté siempre dispuesto a primar el castellano en contra del euskera. ¿Lo haceis para sacar más votos entre la gente inmigrante?
Si fuese por vosotros o por el PP el idioma ya habría desaparecido.
Me gustaría ver al partido socialista apoyando nuestra lengua. Nunca se os ve en ninguna fiesta de apoyo, tampoco parece que vais a la feria de Durango a comprar un libro. Y es que el que no quiere aprender no lo hace nunca.
Saludos.
Mira Juan, no puedo aceptar de ninguna manera que, cada vez que los socialistas criticamos la gestión del Gobierno Vasco en materia de educación o de política lingüistica, se nos diga que estamos en contra del euskera, porque no es más que un estereotipo interesado.
Hay muchos Socialistas Vascos cuya lengua materna es el euskera, yo lo estoy aprendiendo porque la mia es el castellano (tan vasca como la otra), hemos sido participes de muchos de los planes de euskaldunización que se han puesto en marcha en éste país y fueron dos socialistas, Jose Ramón Rekalde y Fernando Buesa, los que reordenaron el sistema educativo vasco e impulsaron la presencia del euskera en nuestras escuelas.
Y, a partir de esto: ¿puedo criticar la gestión, los ritmos, los planes y el curriculum, de éste Gobierno? Pues puedo hacerlo con toda legitimidad porque creo que se está haciendo mal. Porque no se puede utilizar el euskera, que es patrimonio de todos, no como vehículo de comunicación y conocimiento, sino como instrumento al servicio de una ideología. Porque así no se defiende una lengua, así se utiliza y manipula.
Y, por cierto, te puedo asegurar que desde muy joven he ido a ferias, eventos y, sobre todo, a conciertos de gente que se expresaba en euskera y tengo unos cuantos libros (te confieso que no muchos, pero mi discografía en euskera no es de las peores.
Claro que puedes criticar Patxi, supongo que yo también, pero no se puede decir “pensábamos que estábamos por encima de la media española y descubrimos que se ha hecho trampa”, porque eso es mentir, SI ESTAMOS POR ENCIMA DE LA MEDIA ESPAÑOLA, aunque parece que te duele, porque los conocimientos se pueden demostrar en cualquier idioma.
Trampa es otra cosa, trampa es si se les hubiera dado a los examinados las respuestas correctas para que las copien, si antes de calificar hay alguien que cambia los exámenes por otros, etc…
Me alegro mucho que tengas unos cuantos libros en euskera y que te esfuerces en aprenderlo.
Nos vemos en el próximo Ibilaldi.