Gallardón

Iba a decir que empieza bien el PP la precampaña, pero me parece más acertado decir que acabamos de conocer otra muestra más de su “viaje al centro” que le lleva cada vez más a la derecha más extrema y más rancia. Rajoy ficha a Pizarro para su lista electoral y deja fuera a Ruiz Gallardón. Es decir, entra un tiburón de los negocios apadrinado por Aznar y sale el último representante conocido (no digo que no haya otros por ahí) de la derecha civilizada que le quedaba al Partido Popular, apestado de Aznar y su vieja guardia.

Así que, hola a la vuelta al aznarismo de Pizarro (le puso al frente de Endesa en 2002) y adios a una persona demasiado “progre” para la COPE, los obispos de la Plaza de Colón y, según se ve, también para su propio partido.

Para mí, Alberto Ruiz Gallardón es tan conservador como lo es la política del PP, pero a diferencia de muchos de ellos me parece un buen representante de una derecha civilizada, europea, democrática y, si se me apura, educada. Puede no compartir las decisiones de un Gobierno Socialista pero las acata y aplica como corresponde hacer en democracia, no como su ¿colega? y finalmente vencedora Esperanza Aguirre. No juega a la política de tierra quemada como hacen sus compañeros de partido, ni al “cuanto peor mejor” de esa estrategia irresponsable para atacar a los socialistas. Defiende sus principios y sus criterios sin recurrir ni al insulto ni a la descalificación barata. Y si, como cuentan hoy los medios de comunicación, decide finalmente abandonar la política, le alabo la coherencia pero, aunque no comparta nada de su ideario, creo que es una mala noticia porque España necesita una derecha como la que él podía representar y no como la de Zaplana, Acebes, Esperanza Aguirre, Pujalte y compañía.

Al final será otro político moderado, proclive al entendimiento, capaz de ponerse en el sitio del “otro”, que sucumbe ante la presión de los más radicales de su propio partido. Una historia que conocemos bien en Euskadi.

Lo dicho, Rajoy empieza bien la precampaña, volviendo a disfrazarse de Aznar.

5 comentarios

  1. Cuando movieron a Gallardón de la comunidad al ayuntamiento, apostaron a caballo ganador. Después de unas cuantas mayorías absolutas de Álvarez del Manzano, las “huestes” peperas estaban absolutamente carbonizadas. Como era de esperar, aplastó.

    Prescindir de él, con el sabido pulso de Aguirre, es una humillación gratuíta.
    A los socialistas, electoralmente hablando, nos viene bien que se “peguen entre ellos”. Personalmente, me da pena que cualquier atisbo de moderación en el PP es masacrado por los discípulos de su bigotidad: Piqué, Matas, el propio Gallardón…

    Por no hablar de que la alcaldía de Madrid, queda en bandeja para la señora de las peras y las manzanas… No me imagino a Aznar de primer damo de la villa y corte…

    Beso

  2. Aznar se ha vuelto a poner el traje de faena y ha vuelto a hilar a Rajoy en el teatro que tienen montado y donde hacen sus funciones de marionetas. Lo que pasa es que les va a salir mal la jugada, como siempre, y no van a dar títere con cabeza.

  3. IOANNES XABIER

    Kaixo PAtxi. ¿ te parece que haya muchas diferencias entre Gallardón , Solbes o Rubalcaba? Qué quieres que te diga…

  4. Emilio

    Gallardón siempre me ha caído bien. Me parece culto, educado y comprensivo con el que piensa diferente. Sería el mejor candidato del PP a Presidente del Gobierno. Creo que mucha gente de centro e incluso de centro-izquierda se sentiría atraída por su figura.POr ello, no entiendo la maniobra de Rajoy (¿o de Aznar?).Creo que ha vuelto un clásico…”Miedo a la libertad”.

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