El gran resultado electoral es fruto de un trabajo bien hecho y de una estrategia política que los Socialistas Vascos hemos sabido mantener en el tiempo a pesar de los ataques y de las presiones que hemos tenido que soportar de una parte y de otra.
Nuestra victoria obedece a que hemos sabido mantener el rumbo, a que no nos hemos desviado de la ruta que nos habíamos marcado y a que hemos sido capaces de mantener la autonomía de nuestro proyecto. Hemos sido más que nunca, los Socialistas Vascos. Un partido sólido, fuerte y autónomo, que toma sus propias decisiones.
Y también a que hemos hablado con una sola voz y con un mensaje claro y único que la ciudadanía ha apoyado porque lo ha entendido desde el primer día. Hemos sido una piña, hemos estado más cohesionados que nunca, hemos dotado de coherencia a nuestras actuaciones y los resultados están a la vista. Y esta es una lección muy a tener en cuenta para el futuro. Nuestra unidad es nuestra fortaleza.
Pero siendo importante este análisis interno, pienso que nuestro éxito obedece, sobre todo, a una corriente de fondo que se está produciendo en la política vasca y que se viene manifestando en los distintos procesos electorales que hemos vivido. Desde las Municipales del 2003, el Partido Socialista ha crecido en Euskadi elección tras elección, mientras que el PNV ha ido retrocediendo.
Hay una tendencia clara, constante y mantenida en el tiempo, de ascenso del Partido Socialista y de descenso del PNV, que me lleva a afirmar que se está produciendo una pulsión de cambio muy importante en el electorado y en la sociedad vasca.
Un cambio que no es flor de un día, sino algo más profundo y lo suficientemente sólido como para ser entendido así: no como algo coyuntural, sino como un deseo de cambio que va avanzando y se va consolidando en este país. Existe una corriente de fondo que apunta a que la ciudadanía vasca quiere cerrar un ciclo político y quiere abrir la puerta a un nuevo tiempo político en Euskadi con un nuevo liderazgo.
Con este resultado la ciudadanía vasca ha reconocido la labor de los Socialistas en el Gobierno en España y también nuestra labor de oposición constructiva en Euskadi. Ha reconocido el cambio radical que supuso la llegada del Gobierno de Zapatero para la política en nuestro país, sustituyendo la confrontación permanente por el diálogo, las relaciones institucionales y la búsqueda de entendimientos. Ha reconocido el esfuerzo noble y valiente que los Socialistas hicimos para acabar con el terrorismo y ha dado la espalda a la campaña de mentiras y calumnias del Partido Popular. Ha reconocido también a un Gobierno que, una vez que ETA ha frustrado una oportunidad histórica de alcanzar la paz, está combatiendo al terrorismo con firmeza democrática y con todos los instrumentos del Estado de derecho. Y también, por qué no decirlo, ha reconocido el compromiso de un Partido Socialista que lleva muchos años dando la cara contra ETA y contra quienes apoyan y justifican sus crímenes, pagando por ello un alto precio.
La ciudadanía ha reconocido la labor de un partido que pone los problemas y las preocupaciones reales de la gente por encima de sus obsesiones particulares y de los conflictos identitarios.
Ha reconocido la responsabilidad de los Socialistas Vascos y nuestra apuesta por el entendimiento, a la hora de llegar a acuerdos con otras fuerzas para aprobar presupuestos o para sacar adelante leyes importantes porque mejoran la vida y afectan al bienestar de muchos ciudadanos y ciudadanas.Ha reconocido al único partido que se ocupa de la Euskadi real ante la desidia de un Gobierno Vasco, empeñado únicamente en dar alas a sus obsesiones soberanistas.
En definitiva, esa política en positivo, para sumar y no para restar, ha sido entendida y apoyada por la mayoría.
La ciudadanía ha dado un ‘SI’ rotundo a la apuesta que los Socialistas Vascos hemos hecho por la convivencia y el acuerdo entre diferentes en Euskadi.
Al mismo tiempo que la mayoría ha dado la espalda a los planes que enfrentan y dividen a la sociedad, y a las ‘hojas de ruta’ que no llevan a ninguna parte más que a la división.
Para los Socialistas es evidente que la ciudadanía vasca nos ha lanzando en las pasadas elecciones un mensaje muy claro: el futuro de Euskadi tenemos que construirlo entre todos y no unos contra otros. Con diálogo y con acuerdos, primero aquí en Euskadi y después con el conjunto de España, y no con divisiones ni enfrentamientos.
No les podemos fallar. No les vamos a fallar. Vamos a estar fuertes y unidos, tenemos proyecto de país y un proyecto para el país, tenemos el apoyo de una nueva mayoría y estamos preparados para liderar este nuevo tiempo.
El problema de este país no es que haya que cambiar de marco político, sino que hay que cambiar de Gobierno.
Buenos días Sr López,me gustaría hacer unas reflexiones y pedirle unas aclaraciones en relación a una entrevista DV 16-03-2008 que le realizó A.Surio.
Pregunta Surio:El PNV se lamenta ahora de que lo que ustedes estaban dispuestos a acordar con la IA en las famosas conversaciones de Loiola en otoño del 2005 no estén dispuestos ahora a negociarlo con el lehendakari.
Respuesta:Cuando ellos dicen Loiola yo digo Gernika.Loiola fué una cosa extraordinaria para conseguir la paz y la libertad en este país y espero que no se quieran asemejar ellos ni a la IA ni a ese mundo………
Primera:Cuando dice “Gernika” que quiere decir,que nunca cumplirán el pacto al que lleguen como han hecho con el estatuto vigente?,ustedes hablan de “cumplimiento de leyes”?.las que les interesa.
Segunda:El documento de Loiola que estaban dispuestos a firmar……entra en la constitución?.
Si la respuesta es sí…..por qué razón no puede servir de base para un actual acuerdo de normalización?
Si la respuesta es nó……pensaban saltarse la constitución ó pensaban “estirar” esta para que entrase dicho pacto en su seno?.
Quedo a la espera de su respuesta para,dependiendo el sentido de esta,seguir pidiendole aclaraciones al respecto si es usted tan amable de atenderme.Saludos y gracias.
Escrito por XABIER INTZA el 6 de Abril de 2008