ONCE

Para Elena. No es una nana pero estoy convencido que la película te lo va a parecer y te va a encantar. Besos.

4 comentarios

  1. Elena

    ¡Gracias!. Leí en su día la reseña de la peli y se me pusieron los dientes larguísimos, pero eran meses en que ir al cine me ponía triste y no la vi.

    Qué cosa tan bonita…¿Hay algo tan mágico como una tienda de instrumentos o un estudio de grabación?. Cuando entro en tiendas de guitarras, de pianos, o de instrumentos en general, me parece estar en un laboratorio del que pueden salir prodigios. Bueno, se me ocurre que lo que les pasa a este chico y a esta chica quizá iguala la magia de esos lugares, o quizá es que enamorarse se parece mucho a dar con la fórmula mágica de una melodía.

    Me la guardo para siempre. Como las mejores nanas, duerme al miedo y te permite soñar.

    Gracias y besos heavy metal mode.

  2. fran

    Creía que lo de once era por lo del partido de España -Rusia. Hoy todos estamos pendientes del fútbol

  3. DESDE LA SERENA

    MIENTRAS TU DUERMES, (ALGO ASI COMO UNA) NANA PARA MEI MING.

    Querida Elena, apreciado Patxi:

    En Octubre de 1995, TVE emitió un reportaje grabado mediante cámara oculta por unos periodistas canadienses llamado “Las Habitaciones de la Muerte”. Hospicios chinos albergaban miles de menores, mayoritariamente niñas, abandonadas al nacer por distintas razones que no vienen al caso. Mei Ming (literalmente, Sin Nombre) era la última niña que aparecía en el reportaje, un amasijo de telas y huesos que moría delante de la cámara. Mei Ming nació y murió, sin cumplir el rito intermedio de crecer y desarrollarse. Alguien muy cercano en La Serena escribió unos versos, un poema que bien pudiera ser una Nana si a Pancho Varona algún día se le ocurriera convertirla en una canción. Dice así,

    Mientras tu duermes
    yo pido,
    que literalmente nos digan
    donde y cuando hemos nacido
    y quienes fueron los testigos,
    y aprovechando el intento
    donde y cuando nos casamos
    y quienes fueron los padrinos.

    Mientras tu duermes
    yo digo,
    a mi amigo Joseantonio,
    que es médico de la noche,
    qu redacte unos informes
    al respecto favorables
    según el laboratorio.

    Mientras tu duermes
    yo pido,
    a la Justicia que diga
    que nunca fuímos penados,
    ni convictos, ni confesos,
    que somos, en el buen sentido
    de la palabra, honrados,
    dicho sea con el permiso
    de Don Antonio Machado.

    Mientras tu duermes
    yo voy,
    a ver al señor notario,
    que se llama Josecarlos,
    y le pido que levante
    las actas y documentos
    que requiere el procedimiento.

    Mientras tu duermes
    yo escribo,
    a todos los Ministerios
    y les pido que habiliten
    las firmas que se precisen
    para orientarme en la China
    como dice Blas de Otero.

    Mientras tu duermes
    yo exijo,
    a quienes saben y mandan,
    nos den la visa y la venia,
    idoneamente aprobadas,
    nos dejen volar a verte
    y regresarte en las alas.

    A MEI MING, DONDE QUIERA QUE ESTE, QUE SABRA PERDONARNOS POR NO HABER LLEGADO A TIEMPO.

    Un beso,

  4. Elena

    Vaya, qué tremenda la intervención de Desde La Serena. Yo recuerdo la impresión que me causaron las imágenes de los hospicios rumanos de los que tuvimos noticia a la muerte de Caucescu. Era casi una niña, si no, imagino que al dolor y a la rabia le habría acompañado ese sentimiento (sino intento real) de llegar a tiempo.

    No sé qué decir, Desde la Serena. Supongo que es muy pequeño el consuelo de pensar en la veces que sí llegamos a tiempo, pero bueno, te aseguro que siempre que cante una nana -y lo hago con cierta frecuencia porque estoy rodeada de sobrinos y tengo genes cantarines- se la estaré cantando también a Mei Ming, donde quiera que esté.

    Un beso.

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