La Declaración Universal de los Derechos Humanos, de cuya aprobación se cumple hoy el sesenta aniversario, marcó un hito en la historia de la humanidad. Sin embargo, poco o nada ha cambiado para millones de hombres, mujeres y niños que todavía sufren los abusos de regímenes totalitarios y corruptos, de explotadores y de fanáticos.
El terrorismo, la represión, la censura, la discriminación, la miseria y las transgresiones de los derechos de los menores son las principales violaciones que sufren los derechos humanos en el mundo. Por eso, una fecha como la de hoy tiene que ser abordada con una conciencia crítica, demandando a los foros internacionales un compromiso profundo y real para intentar acabar con tantas injusticias.
En nuestro ámbito más cercano también queda mucho trabajo pendiente. Hoy quiero enviar un abrazo muy especial a todas las personas que en este país carecen de libertad porque viven bajo la amenaza permanente de la organización terrorista ETA. A todos esos hombres y mujeres –hasta 40.000, según Gesto por la Paz– que una banda de asesinos tiene en su punto de mira sólo porque no piensan igual que ellos.
Mientras algunos hablan de derechos colectivos, yo quiero reivindicar hoy en Euskadi los derechos individuales, que son los que realmente son aún pisoteados, empezando por el más básico de todos ellos, el derecho a la vida. Son los derechos que desarrollan los tres valores fundamentales sobre los que está construida la Declaración Universal. Valores que, como tales, no pueden ser objeto de discusión: la libertad, la igualdad y la solidaridad.
En las mentes totalitarias de ETA y de quienes aún justifican y amparan sus crímenes, estos tres valores carecen de significado. Por eso, hoy en Euskadi, trabajar por los derechos humanos significa llegar a acuerdos entre los demócratas para desalojar a los alcaldes y alcaldesas de ANV indignos de ocupar esos cargos porque son incapaces de condenar el asesinato de un ser humano. Hoy en Euskadi, trabajar por los derechos humanos significa presentar mociones de censura en los ayuntamientos de Azpeitia, de Arrasate-Mondragón y de todos aquellos municipios que el radicalismo abertzale gobierna en minoría.

HOLA PATXÍ! Es la primerva vez que entro en tu blog pero ya lo tengo en mis favoritos y en los enlaces preferentes de mi blog. Así desde mi espacio llego al tuyo de forma automática.
También ayer hablé de los Derechos Humanos. Me siento orgulloso de que tengan tanto eco porque eso implica que, el HORIZONTE DE LOS DERECHOS HUMANOS, sigue teniendo fuerza a pesar del dolor que cada día en nuestra realidad se aprecia. Lo positivo aún gana. Un abrazo Patxi.
P.D. GRACIAS POR TRATARME TAN BIEN EN EL CONGRESO FEDERAL.
CADA VEZ QUE OIGO HABLAR DE DIALOGO ME METO DEBAJO DE LA CAMA.
(Mario Onaindía)
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Querido Patxi:
De Lizarra no sabremos mucho en La Serena, quizás porque no somos políglotas, pero de Estella sabemos un rato, bastante más que algunos indocumentaos que andan sueltos por este blog y otros aledaños. Sabemos, por ejemplo, que de aquellos polvos vienen estos lodos. Sabemos
… sabemos que Estella o Lizarra o como se diga, supuso la transgresión más infamante que se recuerde de los Derechos Humanos Individuales, Personales e Instranferibles de al menos la mitad de los Ciudadanos de un rincón perdido de Europa pensando quizás que estaban engañando al resto de la Humanidad. No Patxi, no es indignante la no presentación de mociones de censura, lo indignante es que “firmaran” su Investidura. Nunca sabremos si por miedo, si por poca verguenza, por ambas cosas a la vez o, sencillamente, porque Dios los cría y ellos se juntan. Como en Lizarra, como en Estella, o como se diga.
Queden ustedes con Dios,
Hola desde la Serena:
En primer lugar, por variar más que nada, un poco de filología. El nombre original es Lizarra, hasta el año 1076 en que se fundó la ciudad como tal. En aquel momento se produjo el error, al confundirse lizarra (fresno en euskera) con izarra (estrella). Esta errónea traducción al castellano fue la que dió lugar al nombre Estella. No obstante, el nombre oficial recoge ambos términos, Lizarra-Estella.
En cuanto a lo que supuso Lizarra, o Estella, como gustes, para este ignorante indocumentado supuso un intento de conseguir un final dialogado, un intento que a muchos nos ilusionó y esperanzó; tal vez a ti no, de todo hay en la viña del señor. El hecho de que no tuviera el final esperado no quiere decir que no hubiera que intentarlo ni que no haya que volver a intentarlo si surge la ocasión. ¿O no lo intentaron también hace bien poco los socialistas?
En Loiola ni siquiera tuvieron el respaldo social que tuvo Lizarra, ya que intentaron llegar a un acuerdo dejando al margen al resto. Solo cuando veían que se les escapaba de las manos el asunto pidieron sopitas al PNV. Supongo que este intento de diálogo no merece las mismas descalificaciones por tu parte que aquel otro, no? Claro, depende de quién sea el que negocia no se trata de una “transgresión infamante de los derechos humanos”.
Te voy a recordar los puntos fundamentales, basados en el acuerdo de paz de Irlanda, en los que se basó aquel acuerdo que tanto te indigna:
– Ausencia de condiciones previas a las negociaciones.
– Se exige la ausencia de violencia.
– Es un proceso abierto.
Dime, por favor, donde se violan los derechos humanos en esos puntos.
Falló por dos motivos (siempre según este ignorante indocumentado):
– El PP y el PSOE no quisieron sumarse a ese proceso abierto.
– A ETA le faltó dar el último y definitivo paso.
Si te molestó el tono que empleé te recuerdo que es exactamente el mismo que tú empleaste, así que no me voy a disculpar por eso.
A la espera de que nos ilumines con tu infinita documentación,
Dios te bendiga.
Si ustedes, estimado Patxi, hubieran tenido la generosidad con Lizarra que tuvimos el resto (todos, salvo el PP) con ustedes cuanto dialogaron con ETA, hoy estaríamos en otra historia.
Y sería bueno que lo reconocieran, eso y tantas meteduras de pata, vaivenes y cálculos electorales a la hora de abordar esto que conocemos como conflicto vasco.
Mira, me sumo a tu post, en todas y cada una de las palabras. Pero creo que te falta algo, sinceramente.
Si se está a favor de los derechos humanos, se está a favor de los derechos humanos de todos.
Si se está en contra de la tortura, no hay medias tintas.
Así, que me lo creeré cuando lo vea. Qué es demencial que haya 40 mil personas amenazas por ETA, estoy de acuerdo. Que es demencial que no se pongan en marcha los mecanismos para prevenir y castigar la tortura en este país, pues no estoy de acuerdo.
Que nos pongan colorados en la ONU, siendo más grave hoy el informe del relator de la ONU, que en el anterior, es una mala noticia. Significa que en lugar de avanzar, vamos para atrás como los cangrejos.
De veras, o se está en contra de toda violencia o no se está, sí tu dices que ANV justifica con sus actuaciones a ETA, entonces yo digo que el PSOE justifica con sus actuaciones, la tortura, y el respaldo a un genocida como Franco.
¡¡¡Qué también nos hayan tenido que decir eso!!! que ahora el PSOE se haya subido también a ese carro (con matices) del PP obstruyendo las iniciativas a favor de la memoria histórica.
Al parecer en Argentina y Chile tampoco lo conseguían, cuando quienes lo intentaban eran de allí y tuvo que echarles una mano Garzón… estoy por poner anuncios por los mundos de internet, solicitando un juez extranjero que venga a decir lo que todos ya sabemos, que las leyes de punto final no deberían existir y que hay que reparar a las víctimas. Por favor, por favor, que un alma caritativa, nos saque más los colores y juzgue el franquismo como lo que fue…
(lo siento, ando algo cabreadilla con esta doble vara de medir que tienen muchos al respecto de los derechos humanos – ni te cuento ya, sobre la posición del Vaticano oponiéndose que se despenalice la homosexualidad a nivel mundial… ¿los metemos en la cárcel por cómplices cada vez que en Iran se cuelgue a un hombre por su condidión sexual?)…
SOBRE EL SISTEMA DEMOCRÁTICO
El origen de la forma democrática de gobierno fue auspiciada por la aristocracia social en oposición a la tiranía. Se pasó de los gobiernos tiránicos (poder absoluto) a la forma de gobierno democrático (poder temporal y compartido). En el primer caso la plebe permanecía como espectadores y víctimas pasivas ante medidas y leyes indignantes y abusivas. En el segundo caso el pueblo participa de forma esporádica y limitada (cada cuatro, o más, años) en la elección de agrupaciones políticas con sus correspondientes candidatos como cabezas de lista. Una vez depositada su elección en la urna, la participación activa del ciudadano en la política se desvanece, volviendo a ejercer de espectador pasivo ante las medidas gubernamentales sean estas, o no, de su agrado. Dicho de otra forma: el modelo democrático de gobierno solicita la participación del pueblo en 1 de cada 1460 días de actividad política. Decir que un sistema político en el que la única participación del pueblo es acudir a las urnas cada cuatro años para elegir entre candidatos impuestos por los partidos políticos que concurren a las elecciones, me parece, cuando menos, una broma de mal gusto.
Los que participan y se benefician del juego electoral manifiestan que en los referéndum el pueblo elige a sus representantes políticos para una legislatura y que, por tanto, los electores participan activamente en la política mediante los representantes elegidos. Este argumento, que pretende ocultar las realidades oscuras del sistema, merece su estudio y comentario correspondiente:
1)El texto de la Carta Magna fue redactado, en el fondo y en la forma, bajo la estrategia y la terminología propia de profesionales del Derecho y políticos en activo. Texto que fue refrendado por el pueblo de forma mayoritaria, pero, ¿qué pueblo que deja atrás una dictadura no refrenda el texto democrático que le ponen delante? Dicho de otra forma: ¿Qué persona hambrienta rechaza el alimento que le ofrecen aunque éste no sea de su agrado? Decir que la persona hambrienta refrendó el alimento ofrecido, me parece una opinión interesada y manipuladora que no se ajusta a la realidad. Por otra parte, la clase política manifiesta que el texto constitucional no debe modificarse ni reajustarse. ¿No será que se pretende mantener la actual legislación electoral cargada de lagunas y deficiencias de las que se aprovechan las fuerzas políticas? Una vez que la persona hambrienta se ha repuesto de sus necesidades nutricionales, ¿refrendará el alimento que no es de su agrado, o lo cambiará por otro que se adapte mejor a su hábito alimenticio?
2)Dicha legislación o normativa electoral, incluida en el texto de la Carta Magna, no contempla la elección de candidatos independientes sin su adhesión o permanencia previa a una asociación política. Esta normativa impide la participación libre y voluntaria de posibles, y más aptos, candidatos particulares. De este modo, las aptitudes notables de particulares, libres e independientes, se pierden en detrimento de la sociedad y favoreciendo a candidatos menos notables por el hecho legal de pertenecer a una formación política.
3)La normativa legal sobre la participación ciudadana en los referéndum, ejerciendo el derecho al voto de forma que su opción política sea totalmente anónima, forma parte de la estrategia del sistema. El anonimato, lejos de ser una medida conveniente para el elector, es la medida idónea para los candidatos y sus formaciones. Una vez ejercido el derecho al voto, la opción política de los electores se disuelve en el total anonimato al no quedar constancia alguna de la formación política beneficiada con su voto. De este modo el ciudadano queda indefenso e inhabilitado para exigir a la formación política elegida la devolución del voto por motivos diversos inherentes a la actividad política: a) incumplimiento del programa electoral, b) defraudar a sus electores por tomar decisiones que afectan al propio elector, c) por prevaricación de algún miembro de la formación política elegida o por si éste se negase a dimitir del cargo político que le concedieron y asignaron. ¿Qué mejor medida sancionadora de esta última actitud de soberbia que poder restar votos a la formación política que la ampara, hasta que el cargo político se vea sin el sustento legal de los votos?
4)La devolución del voto mencionado en el punto anterior, requiere un comentario más exhaustivo: Las elecciones democráticas, tal y como se vienen ejerciendo, limitan la participación ciudadana a la mínima expresión: votar, y después… si te he visto, no me acuerdo. Las elecciones se acercarían al espíritu democrático que subyace en la sociedad, si el voto emitido podría ser rescatado por los participantes, bien para anularlo, bien para cederlo a otra formación política. Entonces sí, el poder político de la sociedad sería real y efectivo.
Si una formación política promete la creación de empleos en su programa electoral y me encuentro en situación de desempleo, le ofreceré mi voto; si en el programa electoral se promete la construcción de vivienda pública y carezco de vivienda, le ofreceré mi voto; si promete aumentar el salario social y me encuentro percibiendo dicho salario, le ofreceré mi voto;… pero, si transcurrido un período razonable: por ejemplo un año, o dos como máximo, la formación política elegida no da muestras de realizar lo que prometía en su programa cambiando el discurso electoral, el ciudadano que votó a la formación política confiando en la realización de lo prometido, debería poder, por derecho, rescatar el voto emitido en un breve espacio de tiempo.
El argumento político de que si los electores no quedan satisfechos con la opción política elegida pueden cambiar su opción en la próxima legislatura, me parece una postura de puro cinismo. Es como si abonamos el importe de un mueble nuevo que hemos comprado por catálogo, y al recibirlo descubrimos que el mueble no es el solicitado, y ante las quejas sobre incumplimiento del contrato, la empresa intentase justificar su actitud alegando que si no estamos satisfechos con el producto, la próxima vez que busquemos un mueble nos dirijamos a otra empresa… ¿Cómo lo ve?
Resulta inmoral realizar promesas electoralistas imposibles de cumplir, con la finalidad de conseguir mayor número de votos. Si el derecho me permite emitir un voto, el derecho tendría que permitirme realizar la opción contraria: recogerlo o invalidarlo. No es una boutade: el derecho civil recoge este doble sentido: si un consumidor entrega una cantidad económica (el voto) a cuenta de un artículo (la promesa electoral), el comerciante debe hacer efectiva la entrega del artículo (cumplir la promesa electoral), en caso contrario deberá restituir la cantidad económica entregada a cuenta (devolución del voto). Pero claro, para eso hay que modificar la legislación vigente sobre las normas electorales y las formaciones políticas no están por la labor de arrojar piedras a su propio tejado: quedarían al descubierto las ovejas negras de la política que utilizan esta actividad para medrar y para satisfacer sus ambiciones particulares.
5)Si se desea limar las asperezas del sistema democrático y profundizar en la pureza de los procesos electorales, sugiero que las papeletas electorales sean dobles: el original con escritura transferible a la copia, sirviendo ésta de documento legal para solicitar el rescate del voto ante el organismo competente en materia electoral. El original se introduciría en la urna y la copia, despegada del original en presencia del presidente de la mesa, le sería entregada al elector una vez anotado en el dorso de la copia, por la presidencia de la mesa electoral, el número del DNI de su titular. En este proceso el anonimato se mantiene vigente: en el original que servirá en el conteo de los votos, no consta ninguna titularidad; y el DNI se anota en el dorso de la copia, lo que dificulta la posible curiosidad de la mesa por conocer la postura política del elector. Esta normativa, antipática, evitaría tanto las promesas gratuitas y engañosas de las formaciones que concurren a las elecciones, como las actividades ilícitas de sus miembros, so pena de que la formación política vea restados el número de votos originales y por tanto el número de escaños; se arriesgarían a perder cargos importantes y hasta la misma presidencia del gobierno. Entonces podrían hablar de espíritu democrático… ahora no.
Antonio Ruiz Palacín
http://laultimateoriageocentrica.com
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Interesante tu tesis sobre la conversión del ciudadano soberano en consumidor protegido. Pero te faltan algunas cosas importantes y sobran algunos prejuicios.
En primer lugar, antes de que existiesen gobiernos democráticos lo relevante no era la mayor o menor justicia de las leyes en vigor sino su arbitrariedad, es decir la más absoluta inseguridad jurídica. El señor, el Rey, el Obispo podían decidir exactamente lo que quisieran, como quisieran y cuando quisieran, una cosa y su contraria, fuera justo o no, sin tener que dar explicaciones a nadie puesto que su poder venía directamente de Dios y era para siempre.
En democracia, por el contrario, el gobernante se tiene que atener necesariamente a una ley, que establece los límites de lo que puede o no puede hacer, independientemente de su voluntad o de los votos que tenga. Es la seguridad Jurídica, que aquí en Euskadi a algunos les cuesta tanto entender
Las decisiones de gobierno siempre contentan a unos y perjudican a otros, pero aún así deben tomarse. La democracia obliga a los gobernantes a tomarlas de forma multicontrolada: por los votantes, por los partidos de la oposición, por la opinión pública y, por supuesto, siempre dentro de la ley. Y además permite que el cuerpo social del país les revalide o no su confianza cada pocos años. Como decía Churchill, es el peor de los sistemas políticos si exceptuamos todos los demás.
Tienes un cierto prejuicio sobre los partidos políticos. Yo no creo que sean antros de corrupción, aunque exista sin duda pero en España hay varios ejemplos de personas que han podido acceder a responsabilidades públicas desde fuera de los partidos, ahí tienes entre otros a Gorordo, a Jesús Gil, a Mario Conde… Eran “independientes” pero dudo que fuesen mejores que los que forman parte de algún partido político, ¿no te parece?