Los Socialistas Vascos queremos hacer de la educación el eje del cambio en este país. Plantear la educación como el eje del cambio no es una forma retórica de hablar o de halagar a los profesionales de la enseñanza. No. Es una convicción profunda que, además, entronca y actualiza una tradición muy arraigada del socialismo y de todas las personas que nos consideramos progresistas.
Porque siempre hemos creído y seguimos creyendo que la educación y la formación contribuyen de manera decisiva a crear ciudadanos y ciudadanas libres, con capacidad crítica para tomar sus propias decisiones y con la autonomía necesaria para decidir su propio destino.
Siempre hemos tenido muy claro que la educación es el mejor instrumento para la igualdad y para ofrecer oportunidades de desarrollo personal a todas las personas. Y por ello, es la mejor base sobre la que construir el futuro de un país.
Como dice el manifiesto:
Herrialde bateko hezkuntzak bere gizartea definitzen du.
Daukan ziurtapenik onena da. Aukera berdineko etorkizuna bermatzen du.
Funtsezko eskubide bat da, bizimodu eta berrietatik sortu diren beharretara zabaltzeko berdintasunezko instrumentu bat da.
Eremu horretan gazteek bizikidetza tolerante eta demokratikoan trebatu behar dute, eta bereziki Euskadin.
La Educación de un país define a su sociedad. Es su mejor acreditación. Es garantía de futuro en igualdad de oportunidades. La Educación es un derecho fundamental y un instrumento de igualdad que ha de abrirse a las necesidades surgidas de las nuevas formas de vida y de trabajo. Y es también el espacio en el que los jóvenes deben ejercitarse en una convivencia tolerante y democrática. (Lo que, evidentemente, cobra especial importancia en Euskadi).
Por eso modernizar el Sistema Educativo Vasco para adaptarlo a los desafíos del siglo XXI; lograr el éxito escolar y trabajar por una Educación Superior para la Excelencia, serán los objetivos del nuevo Gobierno de cambio que quiero presidir a partir del próximo 1 de Marzo.
Los Socialistas creemos en la Educación como elemento estratégico para construir un país con futuro y una sociedad moderna, igualitaria y tolerante.
Contamos con un buen Sistema Educativo: el que tuvo su origen en el Pacto Escolar de 1992, cuando Fernando Buesa era Consejero. Pero desgraciadamente, desde entonces, no es sólo que se haya aplicado, en demasiadas ocasiones, su filosofía de manera sectaria, sino que no ha habido interés en potenciar y adaptar ese pacto escolar a los cambios sociales que se han producido en los últimos años.
Contamos, además, con unos magníficos profesionales que se encuentran a menudo desmotivados, por la desidia y el doctrinarismo, cuando no por una clara desconfianza de las autoridades educativas hacia su trabajo.
Una desconfianza que se tiene que acabar y que se va a acabar. Yo confío mucho en nuestra gente, en los profesionales de la educación y en el conjunto de los ciudadanos y ciudadanas vascas.
Y confío también en que el cambio, la alternancia que buscamos para el Gobierno Vasco, va a liberar muchas fuerzas transformadoras de nuestra sociedad. También en la Educación.
Y estoy convencido de que vamos a iniciar un camino compartido, con voluntad, con unidad y con confianza en el futuro. La Educación será una prioridad y requerirá esfuerzo y compromiso. Esfuerzo y compromiso que, estoy seguro, que será entendido, asumido y correspondido por todos.
Queremos lograr un país en que todos podamos decir: éste es mi país, este es el país de todos, un país donde nadie ponga requisitos para alcanzar la categoría de vasco. Y la educación debe ser y será un baluarte fundamental en la transmisión de estos principios y valores, combatiendo los presupuestos ideológicos del totalitarismo en cualquiera de sus formas y deslegitimando ética, política y socialmente los falsos argumentos en los que pretende asentarse el recurso a la violencia.
En el sistema educativo vasco tienen que convivir con naturalidad nuestros dos idiomas oficiales, el euskera y el castellano. Ambas lenguas serán vehiculares con el objetivo de alcanzar un bilingüismo equilibrado. A la vez que se garantizará la libertad de las familias para estudiar en el idioma de su elección, sin descuidar la otra lengua oficial.
Pero además el inglés será lengua de utilidad en nuestras escuelas para que los jóvenes puedan competir en igualdad de oportunidades con otros jóvenes europeos. Y en este asunto debemos llegar con urgencia a un acuerdo razonable entre la comunidad educativa y la Administración, para hacer posible una educación trilingüe. Y eso es lo que me propongo hacer de inmediato.
Mis compromisos:
Me comprometo, en definitiva, a elevar la calidad de nuestro Sistema Educativo, para que sea instrumento clave en la transformación económica, política y social de Euskadi. Un instrumento de impulso a la convivencia democrática, de integración e igualdad social, de modernización, de fomento de la investigación y de apertura al mundo que nos rodea y en el que tenemos la suerte de vivir.
El cambio es un proyecto colectivo y compartido por todos y por todas los que creemos que Euskadi puede y tiene que hacer más por su Sistema Educativo porque será lo mismo que hacer más por construir país.








Dejate de cambios, Pachi, sé más humilde y aprende:
En la España socialista, el nivel educativo de los jóvenes ha vuelto a caer en 2008 según el indicador Youth Education Attainment Level, uno de los cinco objetivos principales de Lisboa 2010, que recoge la web Magisnet.
El informe señala que el nivel, según este indicador, ha caído actualmente hasta el 60%, el mismo que en 1995 (este indicador es el porcentaje de jóvenes entre 20 y 24 años que han obtenido al menos el título de Secundaria superior).
El informe recuerda que la media de la Unión Europea en 2007 era del 78,1% y el objetivo marcado para 2010 es llegar al 85%.
Por comunidades autónomas, el mapa regional muestra diferencias notables. Así, la mitad norte de España (salvo Catalunya y La Rioja) obtiene indicadores claramente mejores que la mitad sur peninsular y las comunidades insulares.
Norte, mejor preparado que sur.
Encabezan la clasificación País Vasco y Navarra, seguidas por varias comunidades del noroeste y centro peninsular: Asturias, Cantabria, Aragón, Castilla y León, Galicia y Madrid, todas entre el 65 y el 73%. Alrededor de la media española se encuentran La Rioja, Comunidad Valenciana y Catalunya y entre 30 y 35 puntos del objetivo de Lisboa se encuentran Extremadura, Castilla-La Mancha, Andalucía, Canarias y Murcia.
Según destaca Magisterio, en el “pelotón de cola, en una situación muy preocupante” pues no consiguen ni siquiera que la mitad de sus jóvenes obtengan una titulación mínima, se encuentran Baleares y los territorios que son competencia del Ministerio de Educación: Ceuta y Melilla.
En cuanto a evolución, desde 2003 sólo Asturias mejora significativamente, y se sitúa cerca de los puestos de cabeza tras subir 8,3 puntos, mientras el segundo aumento lo registra Cantabria.
El resto de las comunidades, excepto País Vasco, Navarra y Comunidad Valenciana, descienden en puntuación y las peores evoluciones corresponden a Madrid (-6,7 puntos) y Castilla-La Mancha (-3,8).
Afortunadamente, Pachi, el Gobierno Vasco aprobó ayer el currículo de bachillerato que, con el euskera como lengua principal, adecúa las enseñanzas de la etapa postobligatoria a la legislación básica y al currículo de la enseñanza obligatoria.
Se busca así alcanzar el objetivo europeo de que el 85% de la población se titule en Educación Secundaria superior (ahora estamos en el 81%).
Escrito por Don pinpón el 4 de Febrero de 2009