Esta semana han arrancado los cursos de verano de la UPV, por los que pasarán ponentes tan importantes como del ex primer ministro francés Laurent Fabius, el escritor Bernardo Atxaga o el presidente de Petronor, Josu Jon Imaz. La inauguración corrió a cargo de la consejera Isabel Celaá, mientras que la científica María Ángela Nieto impartió una lección magistral bajo el título “Embriones, células viajeras y cáncer”. Paralelamente, el Parlamento y el grupo Polítika 2.0 organizaron otro curso cuyo título (me consta que muy debatido) fue “¿Podemos reinventar la democracia a través de la participación?“.
No pude asistir a ninguna de las dos citas, aunque me hubiese gustado. Eso sí, he tenido la oportunidad de seguir alguna de las intervenciones por Internet y por twitter. Ya sabéis que aunque no siempre twittee, sí que leo muchos de los mensajes que se difunden y, ahora que he tenido un rato para reflexionar sobre esta cuestión, me he descargado alguna de las ponencias.
Me considero un político 2.0 por lo que voy a aprovechar el blog para dejar una de las conclusiones en las que me he reafirmado. Los poderes provienen de los ciudadanos, son ellos, por tanto, los que a través de la participación pueden reinventar/reconquistar la democracia. Los políticos debemos facilitarles esa participación, pero, sobre todo, la bidireccionalidad, el escuchar y responder, para actuar después por y para ellos. Somos sus representantes y debemos representar lo que sienten, necesitan y desean. Ellos mandan, nosotros cumplimos y debatimos, sí. Tenemos que gobernar entre todos y, ahora, adaptarnos a los tiempos y evolucionar en la forma de hacerlo.
Por ello, quiero pedir a los ciudadanos que usen todos los medios que estén a su alcance para esta participación y comprometerme, por la parte que me toca, a poner los mismos que estén a mi alcance para que ésta sea fluida y verdadera. En esta conversación participamos todos, sin jerarquías. Es verdad que los ciudadanos siempre van por delante de los políticos, tal vez por desconocimiento o en algunos casos por falta de intenciones de estos últimos. Por eso, también quiero instar a la clase política a hacer un esfuerzo para que la política 2.0 sea normalizada y utilicemos la red para que desaparezcan las injusticias, para que el contacto sea individualizado y real.
Al margen de este curso, uno de los ponentes Antoni Gutierrez-Rubí ofreció una conferencia en la sede de El Diario Vasco en Donostia bajo el título “Los tristes no ganan elecciones”. Me hubiese gustado también acudir a escuchar a este asesor político (entre otros de mi compañero Montilla) porque Antoni y yo hemos coincidido en el ciberespacio dos años consecutivos como finalistas al mejor blog Enrique Padrós.
Tras leer su conferencia, lo único que puedo decir es que el carisma o la sonrisa se tiene o no se tiene, no puede ser impuesta o recomendada por asesores, y aunque tiene toda la razón con el título de su artículo, puede que a muchas personas no les guste que los políticos también nos riamos. Yo no lo preparo, solo me río cuando tengo ganas y sí, Antoni, me seguiré riendo, pero no para ganar elecciones, sino porque es lo más espontáneo, beneficioso y saludable.
La verdad es que el curso ha resultado muy interesante y enriquecedor. El tema de la participación ciudadana va a dar mucho de que hablar en los próximos años y más la que esta basada en la web social. En este sentido, es bueno que los políticos participeis cada vez más y ayudar asi a que desaparezca esa barrera entre políticos y ciudadanos. La verdad es que la conferencia de Antoni fue genial y aún más disfrutar de su compañia. Espero que cursos como este se asienten en la programación de la UPV y en el próximo puedas participar.
Un saludo
Escrito por José Luis (faidit) el 27 de Junio de 2009