Seguiré riéndome

Esta semana han arrancado los cursos de verano de la UPV, por los que pasarán ponentes tan importantes como del ex primer ministro francés Laurent Fabius, el escritor Bernardo Atxaga o el presidente de Petronor, Josu Jon Imaz. La inauguración corrió a cargo de la consejera Isabel Celaá, mientras que la científica María Ángela Nieto impartió una lección magistral bajo el título “Embriones, células viajeras y cáncer”. Paralelamente, el Parlamento y el grupo Polítika 2.0 organizaron otro curso cuyo título (me consta que muy debatido) fue “¿Podemos reinventar la democracia a través de la participación?“.
No pude asistir a ninguna de las dos citas, aunque me hubiese gustado. Eso sí, he tenido la oportunidad de seguir alguna de las intervenciones por Internet y por twitter. Ya sabéis que aunque no siempre twittee, sí que leo muchos de los mensajes que se difunden y, ahora que he tenido un rato para reflexionar sobre esta cuestión, me he descargado alguna de las ponencias.
Me considero un político 2.0 por lo que voy a aprovechar el blog para dejar una de las conclusiones en las que me he reafirmado. Los poderes provienen de los ciudadanos, son ellos, por tanto, los que a través de la participación pueden reinventar/reconquistar la democracia. Los políticos debemos facilitarles esa participación, pero, sobre todo, la bidireccionalidad, el escuchar y responder, para actuar después por y para ellos. Somos sus representantes y debemos representar lo que sienten, necesitan y desean. Ellos mandan, nosotros cumplimos y debatimos, sí. Tenemos que gobernar entre todos y, ahora, adaptarnos a los tiempos y evolucionar en la forma de hacerlo.
Por ello, quiero pedir a los ciudadanos que usen todos los medios que estén a su alcance para esta participación y comprometerme, por la parte que me toca, a poner los mismos que estén a mi alcance para que ésta sea fluida y verdadera. En esta conversación participamos todos, sin jerarquías. Es verdad que los ciudadanos siempre van por delante de los políticos, tal vez por desconocimiento o en algunos casos por falta de intenciones de estos últimos. Por eso, también quiero instar a la clase política a hacer un esfuerzo para que la política 2.0 sea normalizada y utilicemos la red para que desaparezcan las injusticias, para que el contacto sea individualizado y real.
Al margen de este curso, uno de los ponentes Antoni Gutierrez-Rubí ofreció una conferencia en la sede de El Diario Vasco en Donostia bajo el título “Los tristes no ganan elecciones”. Me hubiese gustado también acudir a escuchar a este asesor político (entre otros de mi compañero Montilla) porque Antoni y yo hemos coincidido en el ciberespacio dos años consecutivos como finalistas al mejor blog Enrique Padrós.
Tras leer su conferencia, lo único que puedo decir es que el carisma o la sonrisa se tiene o no se tiene, no puede ser impuesta o recomendada por asesores, y aunque tiene toda la razón con el título de su artículo, puede que a muchas personas no les guste que los políticos también nos riamos. Yo no lo preparo, solo me río cuando tengo ganas y sí, Antoni, me seguiré riendo, pero no para ganar elecciones, sino porque es lo más espontáneo, beneficioso y saludable.

27 comentarios

  1. La verdad es que el curso ha resultado muy interesante y enriquecedor. El tema de la participación ciudadana va a dar mucho de que hablar en los próximos años y más la que esta basada en la web social. En este sentido, es bueno que los políticos participeis cada vez más y ayudar asi a que desaparezca esa barrera entre políticos y ciudadanos. La verdad es que la conferencia de Antoni fue genial y aún más disfrutar de su compañia. Espero que cursos como este se asienten en la programación de la UPV y en el próximo puedas participar.
    Un saludo

  2. Politika 2.0, tweeter, PUV, ….Todo un señor Lendakari no debería decir cosas raras…en fin…voy a tirar de Google, a ver si me entero de que va esto.

  3. Hola Patxi,

    yo sigo manteniendo la tesis de que no eres un político 2.0. Me explico. La diferencia entre la web 1.0 y la 2.0 consiste fundamentalmente en el paso del monólogo desde el púlpito a la conversación. Es decir, un político con blog no tiene por que ser un político 2.0. Puede ser un político 1.0 con blog, sin más.

    Yo no veo que converses mucho en el blog y tampoco veo que de las conversaciones que se producen en el blog recojas propuestas concretas que luego se materialicen. Por ejemplo,cuando te avisé de un aparente error de vuestro programa electoral, me respondiste que estaba corregido, pero ni lo estaba ni se corrigió.

    Dices hoy que como te consideras un político 2.0 aprovechas el blog para dejar tu reflexión. Eso es a lo que me refiero. Dejar tu reflexión es 1.0. Preguntar a los demás, escucharlos y estar abierto a cambiar de opinión o a hacer cosas diferentes es 2.0.

    Por cierto, una pregunta de cotilleo geek. ¿Usas MS word para escribir tus post? Lo digo por lo de “Donosita”. Ya sabes, cuando en word escribes Donostia, él te lo cambia a Donosita y veo que aparece así escrito en el blog.

  4. Ciudadana / Ingrid

    Coincido con RobertoC: se habla de “política 2.0″ pero se falsea la realidad. Y la realidad es la de unas instituciones secuestradas por una clase política profesionalizada y, en muchos casos, alejada de los problemas reales de la calle. Tener un blog (con comentarios moderados y censurillas ocasiones) no es “hacer política 2.0″. Hacer política 2.0 sería, por ejemplo, convocar una junta ciudadana utilizando tecnologías 2.0 y permitir a los ciudadanos participar en directo en una conferencia masiva difundida por Internet; en dicha conferencia, utilizando como digo tecnologías de videoconferencia que permitan la presencia simultánea de varios miles de personas, podrían instituirse grupos de trabajo y plantear un calendario similar al que se plantea en el proceso de elaboración del Orçamento Participativo de Porto Alegre. Los ciudadanos podrían poner sus ideas en común y transmitir sus propuestas a las instituciones, que posteriormente tendrían que dar una respuesta dialogando con los ciudadanos e incluyendo en su agenda las propuestas que los diversos grupos de trabajo ciudadano hayan ido elaborando a lo largo del calendario.

    Lo que veo ahora es la vieja democracia representativa de siempre donde el político profesional se “disfraza” de “moderno” para seguir practicando, en última instancia, la misma política “ilustrada” de siempre: una democracia representativa e indirecta muy alejada de la realidad ciudadana y en la que, sin lugar a dudas, no se tiene para casi nada en cuenta la opinión de los ciudadanos.

    Una recomendación: “Democracy, crisis and renewal” de Paul Ginsborg.

  5. José Sánchez

    Patxi:
    Yo soy otro ciudadano de a pie, de los que no solo no entiende sino de los que a veces se despista… de los que no sabe muy bien cómo definir lo que siente ante la actitud de determinados políticos. Analizando en profundidad, no he conseguido nunca saber qué es lo que mueve a tal colectivo a efectuar esos esfuerzos titánicos cargados de eventos, reuniones, viajes de trabajo, convenciones… Te das cuenta, y además no es dificil identificarles, cuando prima el beneficio própio ante el colectivo, ellos mismos se retratan con sus sutiles gestos, a veces poco respetuosos, con sus ambiguas palabras, portadoras de mensajes desgastadores y con un manual de perfecto hacedor que más que otra cosa es arcaico. Nosotros estamos aquí abajo, en la calle, en las calderas, dandole a los pedales… No nos complace ese politico distante que perdió el contacto al ganar no sé qué mediante no sé que metodo ni con que programa… Queremos hablaros de tú, como amigos que teneis lo que nosotros no hemos podido tener, la capacidad de alzar la voz pensando en el bien de todos… Nos falta gente con ideales, como los de antes, no necesitamos gestores frios sino gente que nos arrope en nuestro sentimiento más humano, compartir presente y futuro en arminía. No sé tampoco qué es el 2.0, miraré de informarme con más detalle, pero si que me suena eso de la espontaneidad, la sencillez, la facilidad de comunicación, el conectar con la gente y contar con ella y eso me gusta. Me gusta la actitud con la que estás creando un nuevo panorama, menos tenso, más natural y cercano y por ello te ruego hagas lo posible por transmitirlo a la sociedad y a la clase politica sacandola de sus enquistados metodos. Tú, Monti (Jóse Montilla) y otros, que por su hacer se les ve, debeis cambiar el modo de hacer politica haciendonos sentir más seguros y participativos porque lo cierto es que cuando vemos esos peleones en aras del protagonismo nos sentimos algo defraudados. Un abrazo y fuerza.
    Estamos contigo!

  6. Me parece de mucho interés la reflexión de RobertoC sobre la distinción entre política 2.0 y “política 1.0 con blog”. Probablemente sea cierto que los políticos están en su mayoría más en el segundo espacio que en el primero. Pero es de justicia contemplar la situación en términos de proceso. Como señala Baricco en su precioso ensayo LOS BÁRBAROS (Anagrama 2008), nos encontramos en fase de mutación; todos. Lo importante es discernir entre aquellos políticos que sólo se disfrazan de “dospuntoceristas” y aquellos otros que hacen un esfuerzo por ir avanzando en la transición. Creo que Patxi López es de estos últimos.
    Por cierto, Ingrid: ¿puede haber una ciudadanía 2.0 crítica y participativa sin ninguna experiencia, e incluso con manifiesto rechazo, no ya de la política 1.0 sino incluso de la 0.0?
    No caigamos en la tentación de la inocencia (Bruckner).
    Muy interesante la discusión.

  7. MAK

    Totalmente de acuerdo este lehendakari patxi lopez tiene asumido un supuesto saber hacer que parece que tiene mas que ver con una supuesta imagen especular asumida de tiempos muy antiguos de gobernar, como los estados autoritarios,el rey sol, etc…… pero no con el significado actual de democracia.
    Gracias pero nos estas haciendo la punieta en todo lo que haces.

  8. Ciudadana / Ingrid

    “¿puede haber una ciudadanía 2.0 crítica y participativa sin ninguna experiencia, e incluso con manifiesto rechazo, no ya de la política 1.0 sino incluso de la 0.0?”

    ¡Ajá! Exacto, Zubero, precisamente éste es el quid de la cuestión, que Paul Ginsborg analiza a las mil maravillas en esa obra que recomiendo y que, tengo entendido, no tardará en publicarse en castellano. La respuesta, naturalmente, es un rotundo “no”. No es una discusión nueva, por cierto: J.S. Mill se planteó la misma pregunta en el XIX. Es evidente que la participación democrática no es únicamente una cuestión puramente mecánica; ni tan siquiera es una cuestión de cantidad, sino fundamentalmente de cantidad.

    Patxi López defiende que su política es una nueva política 2.0: yo, al igual que RobertoC, sostengo que no. Y no lo es porque una nueva política 2.0 no puede limitarse a integrar las nuevas tecnologías en los mecanismos tradicionales de la democracia representativa, sino que puede y debe contribuir a la transformación democrática en términos ***cualitativos*** de la que habla Ginsborg, todo ello conducente a una reformulación del concepto de democracia que, por el momento, está muy alejada de los planteamientos que nuestors políticos nos proponen. La democracia representativa actual, cuya epítome es ese lejano y absurdo Tratado de Lisboa, gira alrededor de varios ejes que todos conocemos:

    1. La figura del político como un gestor profesional vinculado al sistema de partidos. No hay vida política ni posibilidad de que la haya fuera del partido. En el caso de EEUU, se complica la cosa con la financiación electoral y la profesionalización del político en función de intereses corporativos concretos.

    2. El alejamiento de los procesos de toma de decisiones sobre cuestiones que afectan directamente a los ciudadanos de éstos: cada vez son menos las cosas que nos afectan directamente sobre las que podemos decidir.

    3. La reducción hasta extremos prácticamente nominales y anecdóticos del conjunto de la ciudadanía en los procesos deliberativos. El Tratado de Lisboa reduce a la expresión mínima la posibilidad de hacer avanzar fórmulas de democracia participativa real en las que los ciudadanos tengan algo que decir, incluso más que la denostada constitución europea.

    4. La separación de la política como esfera diferenciada y completamente separada de las demás, sujeta a las presiones corporativas (las principales economías del mundo no son estados-nación independientes, sino corporaciones transnacionales), y la sujeción de los procesos políticos a los caprichos de éstas (en Aragón tenemos un magnífico ejemplo con el caso de Opel).

    5. El crecimiento de una economía de capitalismo de consumo que ha privatizado las vidas de los ciudadanos hastsa el punto de aislarlos completamente de cualquier proyecto de participación ciudadana, salvo casos muy contados y minoritarios. No creo que esté diciendo nada nuevo si digo que la fuerza que tuvieron las asociaciones vecinales o incluso las asociaciones parroquiales en nuestro país durante la década de 1970 y comienzos de los 80 es ahora algo puramente anecdótico.

    Y voy a este punto: se habla de “ciudadanía 2.0″ y “política 2.0″. Se mete el “2.0″ como discurso porque queda bonito, pero todos sabemos lo falso que es. Una inmensa (inmensísima) mayoría de personas que utilizan las nuevas tecnologías hacen un uso exclusivamente lúdico de las mismas. Paul Ginsborg dice, con razón, que en la inmensa mayoría de familias el ÚNICO instrumento cultural que existe es la televisión: “Teniendo en cuenta la estructura oligárquica y la cultura conformista de la televisión global (…) hay entre poca y ninguna esperanza en este ámbito en términos de que pueda darse una transmisión sólida de valores plurales, democráticos y participativos”.

    El nivel de atomización social que experimentamos no permite contemplar ninguna mejora a corto ni a medio plazo.

    Y si nos ponemos a hablar de niveles culturales y educativos en general… ¡apaga y vámonos!

    En cualquier caso: ése es el debate, tienes toda la razón, y me alegra mucho comprobar que hay gente que está alerta cuando empiezan a lanzarse alegremente conceptos como el “2.0″ para vaciarlos completamente de significado.

  9. Ciudadana / Ingrid

    “ni tan siquiera es una cuestión de cantidad, sino fundamentalmente de cantidad.”

    Evidentemente el segundo “cantidad” debe sustituirse por “calidad”. Perdón.

  10. Ciudadana / Ingrid

    Copio un párrafo íntegro que me parece muy pertinente para lo que tú dices, Zubero:

    “The recent discussion and experimentation in the realm of “deliberative” democracy help us along the road of innovation and renovation. But we must be careful to distinguish, and not to embrace uncritically every experiment and idea that shelters under that broad umbrella. In particular I would like to ntroduce two yardsticks, crucial to the argument of this book, by which deliberative practices may be measured. The first has been briefly mentioned above: the degree to which they contribute to create widening circles or critical, informed and participating citizens, who debate with politicians and administrators on some bases of equality and mutual respect. The second, closely linked, is how far deliberative practices contribute to changing the way politicians themselves behave and how they view their prerrogatives and duties” (Paul Ginsborg, Democracy: crisis and renewal, pág. 58). Ahí está: ciudadanos críticos, informados y participativos capaces de debatir con políticos y administradores/gestores sobre la base de la igualdad y el respeto mutuo; y prácticas deliberativas que contribuyan a cambiar la forma en la que los propios políticos se comportan y la manera en la que éstos últimos contemplan sus prerrogativas y obligaciones.

    De eso es de lo que va el famoso “2.0″, no de tener un blog en Internet.

  11. VFVP.

    Si de verdad cree en la participación ciudadana le sugiero que cree el marco jurídico para que los ciudadanos a la mitad del mandato puedan votar una moción de confianza directamente. El blog es insuficiente, aquí se puede opinar pero no decidir.
    Nada de ir a colegios electorales, pregunte al alcalde de Jun también del PSOE cómo se pone en marcha el voto electrónico, que en temas de nuevas tecnologías sabe de qué va la cosa. Y que no sea vinculante el resultado, si sale no, no quiere decir que tenga que dimitir, sino simplemente corregir rumbo. Las instituciones necesitan estabilidad, de todos modos con un 85 por ciento de los votos en contra a lo mejor debería estar legislado que lo que toca es irse a casa.

  12. Iñaki Aritza

    Yo entiendo la 2.0 como una actitud, un concepto de interés personal por participar y hacer participar, informar y ser informado, de la forma más rápida, directa, recíproca e interactiva que la tecnología nos pueda facilitar. Esta se encuentra en evolución constante y estoy seguro que por mucho que creamos avanzar (que lo hemos hecho) no somos capaces de imaginar formas de comunicación y transmisión que están por llegar.
    Cierto es que todo esto se basa en la reciprocidad del conocimiento; el que pregunta quiere recibir respuesta y el que se enfrasca en un debate busca precisamente eso, el enfrascarse all together y no plasmar sus cocimientos e inquietudes en un simple monólogo. Quisiéramos tener a nuestro interlocutor aquí al ladito; y si es con una cañita de por medio…
    Y desde esta perspectiva si es cierto que este blog puede estar lleno de buenas intenciones, pero da lo que da, y lamentablemente el amigo Patxi no entra a la respuesta ni al debate, por lo que esto no deja de ser un espacio unidireccional donde él lanza un tema y el resto no nos queda más remedio que ir a remolque. O no ir, vaya.
    El lehendakari puede ser un entusiasta de las nuevas tecnologías y las nuevas redes sociales, pero está claro que este blog no entra en la categoría 2.0, tal y como yo he entendido el concepto,después de documentarme, claro. No se puede ir de moderno internauta sin tener unos mínimos…
    Pero bueno, hasta que no inventen el barril de cerveza compartido on line, aprovecharemos los muros donde permitan hacer los grafitis sin censura. Y este blog es uno de ellos, a pesar de algún resbalón no suficientemente explicado.
    Una propuesta,Patxi: día, hora y lugar (el jardín de Ajuria Enea no estaría mal) para tomarnos esa cerveza y ejercitar un auténtico 2.0 entre unos cuantos (y cuantas) de los que andamos por aquí.
    Oído cocina?

  13. Ciudadana / Ingrid

    Cierto, Iñaki.

    Pensaba, Zubero, en la cuestión que tú planteabas. Quizás es verdad que Patxi López se plantea verdaderamente un “giro” o un cambio cultural, como lo demuestran estas palabras: “Los poderes provienen de los ciudadanos, son ellos, por tanto, los que a través de la participación pueden reinventar/reconquistar la democracia. Los políticos debemos facilitarles esa participación, pero, sobre todo, la bidireccionalidad, el escuchar y responder, para actuar después por y para ellos. Somos sus representantes y debemos representar lo que sienten, necesitan y desean. Ellos mandan, nosotros cumplimos y debatimos, sí. Tenemos que gobernar entre todos y, ahora, adaptarnos a los tiempos y evolucionar en la forma de hacerlo.”

    Pero luego lo pienso y no me queda claro: en este discurso, los políticos siguen estado “allí arriba”, como una masa completamente independiente y diferenciada de la ciudadanía. Son ellos quienes debaten y “cumplen”, no somos nosotros. La bidireccionalidad que se plantea es falsa: es como el despotismo ilustrado, donde el Rey eran tan graciosete y simpatiquillo que “te escuchaba”…. y luego más o menos hacía lo que le salía del pie (no pretendo con esto insultar ni menospreciar a nadie, conste). Pero es más de lo mismo: vieja democracia representativa partitocrática y plutocrática donde los únicos espacios para hacer política posibles son los marcados por los partidos, siempre constreñidos y dominados por los intereses de los grandes (banca, corporaciones, etc.). La teoría dice que la soberanía popular reside en el pueblo, pero todos sabemos que este país lo gobierna la banca y unos poquitos elegidos más.

    Incluso la ley electoral es injusta: decenas de miles de ciudadanos ven cómo su voto termina en el cubo de la basura y cómo no tienen una representación adecuada, y otros muchos miles ven que, o pasan por el aro de la partitocracia, o no hay más opción porque el sistema no permite algo tan elemental como las listas abiertas y las candidaturas verdaderamente independientes. Las votaciones en el parlamento se rigen por el absurdo principio de la disciplina de partido, que fuerza a muchos parlamentarios no sólo a votar en contra de sus convicciones e intereses, sino incluso a votar en contra de los intereses de los ciudadanos a los que supuestamente representa (por ejemplo: un diputado popular por Zaragoza obligado a votar a favor del PHN de Aznar, o una diputada socialista castellana obligada a votar unos presupuestos que marginan a su provincia). Contaba Labordeta en un mítin que dio cómo un día en el Congreso se le acercó un diputado (o diputada, no recuerdo) de Zamora a darle las gracias “por haber defendido los intereses de Zamora en el Congreso”. Él (o ella) había tenido que votar en contra de los intereses de los ciudadanos que lo habían elegido, por imposición del partido.

    Si a esto añadimos la lamentable consolidación del bipartidismo al mejor estilo yueséi (con la diferencia de que allí un congresista de Minnesota defenderá siempre los intereses de sus electores, que no tienen por qué ser los de su partido), pues ya me diréis.

  14. don pinpon

    un político 2.0 no cerraría konpondu.net

    mientes más que hablas. Zalamero.

  15. Zubero, estoy contigo en que no es fácil hacer un “update” directo del 1.0 al 2.0. Seguramente, eso será imposible. Pero desde que nació este blog no he visto grandes avances. Ha habido intentos de hacer cosas nuevas que no han satisfecho las expectativas que teníamos algunos (el mitín en twitter de Irún). Este es el 15º comentario que se publica en este post y no ha habido ninguna respuesta de Patxi, y no será porque no hay comentarios interesantes.

    Si hablamos de política 2.0, no veo grandes diferencias entre este blog y el de Iñaki Anasagasti. Quien escribe este blog sabe más de youtube y plataformas similares que Iñaki. Vale, es más “geek” Pero la interacción ciudadanía-político es la misma en los dos blogs. Y lo peor es que no se ha visto una mejoría en los dos años de existencia del blog.

    Yo me apunto a las cervezas que propone Iñaki en Ajuria Enea para hablar con Patxi de política 2.0. Le propondría algunas ideas en cuanto a moderación de comentarios y, sobre todo, facilitar la interacción ciudadanía-patxi lópez. Aunque sea a través de intermediarios. Me consta que los políticos no suelen tener mucho tiempo para dedicar a sus blogs. Pero eso se puede arreglar.

    Patxi, ¿unas cervecitas? ;-)

    Ingrid, por cierto, tiene muy buena pinta ese libro. No conocía al autor (y eso que soy historiador; tengo un poco abandonada la profesión). Me lo apunto para cuando salga la traducción al castellano.

  16. Mayra Cruz Robelo,

    Querido lehendakari, querido Patxi cuando me dirijo a usted a tí de esta manera lo hago desde el respeto y el cariño así es como lo siento. en un anterior correo le decía que no estoy muy puesta en última tecnología,aunque estoy en ello.Pero entiendo que lo de 2.0,1.0 etc.etc.como lo explican algunos “expertos”.Lo que yo entiendo es que es una forma de hacer una ciudadanía cercana.(no ciudadana”) y que cada uno exprese sus necesidades,sus comentarios,etc. entiendo también que nuestro lehendakari quiere tener una comunicación directa con toda la cidadanía,todos los sectores sociales que quieran acercarse,y así de esta manera estar cercano a la sociedad.Desde mi humildad le felicito por esta iniciativa que solo podía venir de un lehendakari moderno que es lo que necesita y necesitaba desde hace tiempo.Gracias por esta oportunidad que nos da a todos.P.D. incluso para aquellos que se empeñan en no reconocer el cambio que se a producido en Euskadi.un gran abrazo.

  17. Hola robertoC. Hay alguna cosa de Paul Ginsborg en castellano, particularmente un libro que escribió en 2003 analizando el entramado de poder mediático-económico-político que ha aupado a Berlusconi a primer ministro de Italia.
    Me reafirmo en el interés de este diálogo. Y creo que la cita de Ginsborg aportada por Ingrid situa bien, en efecto, el núcleo del problema: la cuestión es avanzar hacia una democracia deliberativo-representativa, hacia una democracia de ciudadanas y ciudadanos que se toman en serio su condición de tales y son capaces de asumir la ciudadanía no sólo como fuente de derechos personales sino, sobre todo, como como espacio de obligaciones sociales.
    Y para esto la política 2.0 es un medio, un medio poderoso, un medio imprescindible, sí, pero básicamente un instrumento. Humildemente, el pasado martes posteaba a este respecto en mi blog.
    ¿Cuál es mi preocupación? Que estos nuevos medios nos alejen aún más de la política real porque no entendamos la complejidad de la política.
    Marco Revelli, en su interesantísimo libro LA POLÍTICA PERDIDA (Trotta, 2008, p. 49), reproduce esta reflexión de Max Weber: “Quien se mete en plítica, es decir, quien accede a utilizar como medios el poder y la violencia, ha sellado un pacto con el diablo, de tal modo que ya no es cierto que en su actividad lo bueno sólo produzca el bien y lo malo el mal, sino que frecuentemente sucede todo lo contrario. Quien no comprende esto políticamente no es más que un niño”.
    El balón no siempre se queda en el tejado del político. Otra cosa es que el ciudadano piense que los ruidos que escucha en su tejado son sólo gotas de lluvia.
    En todo caso, creo que hay un acuerdo fundamental: sin deliberación -2.0 o 0.0- la política democrática se gripa como un motor con mal combustible. Para que la democracia funcione ya no basta con el viejo combustible de la representación.

  18. Juan E.

    López, si es verdad que los tristes no ganan elecciones, aplícate el cuento porque tú no las has ganado.

    Has llegado a Ajuria Enea, eso sí, pero gracias al cálculo matemático de las ilegalizaciones y a los 13 votos del PP que es el que ahora gobierna en la sombra.

    Ahora que el imperio ha tomado la lehendakaritza haciendo ecuaciones, que no por los votos, que has metido en Gernika a los representantes de los que bombardearon la ciudad, que no quieres llamarnos pueblo, que sustituyes el txistu por el oboe, que nos mandas al ejército como en los tiempos de Franco a poner tu bandera en la cruz del Gorbeia, que trabajais por devaluar el euskera tanto de los colegios como de las oposiciones (vuestra gente es insustituible en Osakidetza aunque no les de la gana de aprender nuestro idioma), que insultais a otros partidos acusándoles de pro-etarras, que habeis entrado en EITB como elefante en cacharrería despidiendo a diestro y siniestro a profesionales culpables de su simpatía al PNV, que vais a desempolvar la censura para todos los que no piensen según vuestros criterios, ahora es cuando decís que ésto es libertad.

    Por cierto y cambiando de tema repito mi pregunta ¿Qué haces día sí y día no en Madrid? ¿Cómo una persona tan versada en nuevas técnicas no sabe que hay muchas formas de recibir órdenes sin moverse de Euskadi?

  19. Iñaki Aritza

    Bla, bla, bla…

  20. Jose j

    bla bla bla… Asi ganan los socialistas, hablando y riendose de todos con sus demagogias. Pero para gobernar se debe ser serios y basado en hechos no palabras.Acta non verbam. (Aunque por mucho que lo hagas mal ya estan los medios (en especial El Pais, EL Correo y ahora la Eitb) para echarte una mano.
    Y a estas alturas no creo que la politica del 2.0 sirva para detener las injusticias y mas cuando hay tanta gente podrida y corrupta entre los poderosos.

  21. Mara

    Yo entiendo que Patxi hace un gran esfuerzo y dedica un tiempo a estar delante del ordenador para estar en contacto con los ciudadanos y se lo agradezco. De todas formas, si que ha participado en varias entrevistas a través de internet donde ha contestado a preguntas de todo tipo. Pedirle a un político que vaya contestando a los cientos de comentarios que dejamos en su blog, me parece que es pedirle demasiado.Yo prefiero que invierta el tiempo en mejorar la vida de las personas gobernando.

  22. Juan E.

    ¡Vaya!, todavía hoy tenemos los ecos de López y sus camaradas diciendo que ellos sí y el PNV no estaban contra ETA y de nuevo hoy nos desayunamos con nueva noticia y fotografía de insulto al lehendakari Ibarretxe y al PNV.

    Parece ser que en unos ayuntamientos canarios dirigidos por el PSOE y con su beneplácito, hay una exposición de pintura en la que se ofende gravemente al anterior lehendakari al relacionarlo con ETA y con sus asesinatos.

    En el cuadro se ve a Ibarretxe ensangrentado, con una especie de alas negras diabólicas lavando una ikurriña también ensangrentada (no sé si da a entender que acaba de asesinar a alguien). Le acompañan en el cuadro Otegi y De Juana.

    López ¿no te parece que ya está bién?

  23. eguzkiñe

    Mira!!! nuestro lehendakari-ingeniero interesado en cursos de verano !!!!

  24. ZHU DE

    Eso de político 2.0 lo habrá aprendido Ud., en alguna reunión del grupo Bilderberg, oh perdón, que a Ud., todavía no le dejan entrar, solo entran Almunia y Solana, eso ha sido un par de tardes con Sebastián…

  25. José Ignacio

    Para hacer democracia de verdad, se necesitan varias cosas:
    La primera, el hacer referendums.
    Antes con la transición se hicieron varios. Ahora no se hace ninguno. ¿Por qué?. Hay muchos temas que preocupan a la ciudadanía, como el aborto, la eutanasia, monarquía sí, monarquía no… ¿por qué no se hace ninguno?…
    Luego debería de quitarse el sistema D’hont que solo sirve de caldo de cultivo para el bipartidisimo, y es un sistema injusto, ya que un partido grande necesita un número X de votos para tener un escaño, pero un partido pequeño necesita muchos más votos que ese X para tener ese mismo escaño.
    Y se da que PP-PSOE por poner un ejemplo tienen 10 millones de votantes aproximadamente cada uno, y tienen 150 y tanto escaños y IU que tenía un millón de votantes en vez de corresponderles más de 10 solo tienen 2.
    Y por último: quitar las listas cerradas de los partidos.
    Con las listas cerradas los integrantes de los partidos (y por tanto la gente que nos representa y que el pueblo elije) son elegidos por el mismo partido, y es bastante cotidiano que los que son nombrados son amigos y familiares (hablo de todos los partidos que conste). Si las listas de los partidos fueran abiertas, los integrantes de los partidos no los eligirían el partido mismo (con la consiguiente arbitriariedad y enchufe) sino la gente de la calle.

Deja aquí tu comentario