La asociación de licenciados de La Comercial me ha invitado a dar una charla que he titulado “Euskadi, un país solidario”. Aunque ha sido una intervención extensa, me gustaría dejar aquí algunas de las reflexiones que he planteado en el desayuno. En mi opinión, la sociedad homogénea no tiene sentido (además de que en libertad sea imposible), pero sí que es muy importante habitar en una sociedad unida. Vivir junto a ciudadanos que se consideran a sí mismos miembros de un mismo proyecto.
Lo que nos une, lo que nos debiera unir, son las instituciones que nos permiten ser diferentes. El orgullo de poder decir: “En mi país puedo ser como me parezca. El sistema constitucional y el autogobierno me lo garantizan”. Pero hay algo más importante aún: la solidaridad interna. Una sociedad para que sea tal, y no una mera suma de personas individuales, debe garantizar la solidaridad con todos sus miembros. Cada ciudadano debe tener la convicción razonable de que todos compartimos el riesgo en un futuro común. Que más allá de los intereses estrictamente personales, creemos que el progreso común nos beneficia todos. Y que en momentos de crisis, como el actual, debemos todos hacer un esfuerzo por el bien general. Somos ciudadanos vascos porque juntos nos vamos a enfrentar a la crisis, y porque juntos vamos salir de allá. Somos ciudadanos vascos porque cuando vemos que una persona, o un colectivo tienen un problema, en vez de decir ellos tienen un problema, decimos: “la sociedad vasca tiene un problema y lo tenemos que solucionar entre todos”. La solidaridad activa es el cemento que une a los individuos en una misma sociedad. Cuando un vasco tiene un problema tenemos un problema colectivo y, cuando un vasco perjudica, nos perjudica a todos.
La solidaridad interna nace del convencimiento de que el modelo democrático, de que el respeto a la pluralidad no surge de generación espontánea. Es algo que ha requerido del esfuerzo de muchos vascos anteriores a nosotros. El nosotros colectivo que yo defiendo no es tener las mismas características o identidades. Yo quiero construir el nosotros vasco anclado en el apoyo mutuo de todos los vascos para que podamos ser cada uno autónomo y libre. La solidaridad activa que crea unidad social no es que los que más tengan den a los que tienen menos, sino que todos hacen un esfuerzo conjunto para hacer frente a lo incierto del porvenir. Ser solidario es fundamentalmente compartir esfuerzo. Hacer del problema de un ciudadano, un problema colectivo.
Esto entiendo yo por solidaridad política. Una solidaridad de valor fundamentalmente político, fundadora de unidad social.








Patxi Euskadi no es un país…
El país el Txina
Escrito por Pryff el 17 de Julio de 2009