Hoy he participado en Lehendakaritza en la entrega de los Premios Korta. Ha sido un acto emotivo en el que se ha reconocido la excelencia y el buen hacer de nuestra clase empresarial. Seis brillantes hombres (Tomás Liceaga, Pello Guibelalde, Carlos Castellanos, José Ramón Odriozola, Ignacio Múgica y Jesús María Romano) han sido galardonados con esta distinción y han sido nombrados, por ello, guardianes de la memoria de Korta y portadores de su legado.
Joxe Mari Korta es un ejemplo de compromiso con Euskadi, de superación personal, de espíritu emprendedor y de afán innovador. Un hombre que conjugó su capacidad de liderazgo y las ansias de crecimiento empresarial con unos principios éticos y humanos, que le permitieron lograr éxito profesional y reconocimiento de compañeros, empleados y competidores.
La mayoría de las sociedades crean modelos ideales, que son como guía de lo que nos gustaría ser. Ejemplos a mirar para seguir adelante. Los vascos nos hemos creado el modelo del emprendedor austero. En palabras corto y en hechos largo. Nuestro prototipo de empresario es una persona con honor, en el sentido más clásico de la palabra. Que tiene, además de intereses económicos, principios. Y que su mayor objetivo es crear riqueza en su comunidad. Poder compartir con sus conciudadanos los logros empresariales.
La sorpresa surge cuando, de repente, vamos encontrando por nuestros pueblos personas, empresarios, que coinciden plenamente con este modelo. El prototipo idealizado desaparece entonces y en su lugar caminan ciudadanos con nombre y apellidos, con la cabeza erguida diciendo con el gesto: así somos los vascos, así queremos seguir hacia el futuro. Personas que son fuerza callada, que tienen mil manos para trabajar.
Uno de estos vascos fue José Maria Korta. Y se encontró de frente con el horror de la barbarie terrorista. Apretó los dientes y se mantuvo firme. Le asesinaron pero venció; no pudieron vencerle. Donde antes hubo un Korta ahora tenemos muchos más. Y es éste el objetivo de estos premios. Reunirnos todos los años para afirmar que los vascos hemos ganado, que ETA nunca ha podido vencernos. Que entre los empresarios vascos hoy tenemos más Kortas que entonces. Por eso todos los años a unos pocos de estos vascos les ponemos nombre.








Korta sí era un patriota, y no Otegi.
Escrito por iñigo el 13 de Noviembre de 2009