La ansiada calma

A pesar de los más de 800 muertos, a pesar de los cientos de funerales, a pesar de las manifestaciones y declaraciones de condena, hay crímenes de ETA que uno guarda en su memoria, marcadas a fuego, y que difícilmente podrá superar. El de Joseba Pagaza fue uno de ellos. Hoy se cumplen ocho años de su asesinato.

Joseba fue siempre un luchador. Un hombre de palabra directa y convicciones fuertes, que se supo objetivo de los terroristas, pero que mantuvo hasta el último día, hasta su respiro final en el ya tristemente famoso bar Daytona de Andoain, su empeño en poner fin al drama histórico de este país.

En su libro “Vidas Rotas”, Rogelio Alonso, Florencio Domínguez y Marcos García Rey hacen una radiografía terrible y necesaria de un crimen que, como muchos de aquella época, fue largamente anunciado.

Repasar esta historia nos retrotrae a unos años (no tan lejanos) negros para la democracia y la libertad en Euskadi. Unos años en los que ETA extendió su estrategia de terror a políticos, periodistas, gentes de la cultura… buscando imponer su modelo, a través de la eliminación del adversario político y la intimidación de una parte de la sociedad.

Por eso, después de tantas lágrimas, después de tanta rabia contenida, comparecencias como las de ayer no dejan de desprender un cierto halo de esperanza.

Ciertamente, y así lo dije en mi declaración oficial, ayer escuchamos cosas que no habíamos escuchado nunca antes en boca de los dirigentes de ese mundo. Afirmar, como afirmaron ayer, que se oponen a la violencia de ETA es un paso respecto a los circunloquios a los que nos tenían acostumbrados. Señalar, como señalaron ayer, que expulsarán del partido a aquellos que no renuncien al terrorismo, es una requisito ampliamente demandado por los demócratas. Rechazar, como rechazaron ayer, toda dependencia respecto la organización terrorista, es algo que les venimos exigiendo desde hace años.

Porque ETA y Batasuna han formado parte de un mismo relato compartido. Han bebido de las mismas fuentes y participado en la misma estrategia, estructura y realidad y eso es, precisamente, lo que les ha dejado fuera de la ley. Ahora, deben ser los tribunales quienes decidan si la nueva marca cumple los requisitos para estar en las elecciones. Será la Justicia quien determine si realmente se ha roto la supeditación a la organización terrorista.

Y mientras tanto, nosotros debemos mantenernos firmes en nuestras convicciones. Ha sido la unidad de los demócratas la que ha movido a ese mundo a unas posiciones hasta ahora desconocidas para ellos. Ha sido nuestra convicción en los principios del Estado de Derecho lo que los ha traído a reclamar un puesto en este sistema. Ha sido la dignidad y reivindicación constante de memoria y justicia por parte de las víctimas, lo que les lleva ahora a reconocer el dolor causado.

Hemos sido los demócratas los que estamos consiguiendo que ese mundo empiece a asumir las reglas de nuestro sistema. Ellos han dado un paso. Sí. Pero es un paso que les hemos obligado a dar. Y ésta es una victoria del conjunto de la democracia.

Y si siguen por la senda, seremos nosotros los primeros en celebrarlo.

En agosto, la Ertzaintza detuvo al presunto asesino de Joseba, poniendo fin así a la condena añadida impuesta a su familia de saber que el asesino seguía suelto. Días después, su hermana, Maite, describió en un hermoso artículo el plácido sueño que provocó esa sensación de justicia reparada.

Esperemos que esa paz, esa ansiada calma, invada pronto a toda Euskadi.

74 comentarios

  1. Su portada y conclusiones con en título la Ansiada calma, dedica lo que con lógica cualquiera entendería como posicionamiento a las victimas y su situación familar.Hay en especial una victima que a mí me pareció más dura de encagar, no se si por su cercanía o por el hecho de que fuese un nacional, de hermano ertzaina y una viuda con aún hijos adolescente que reclamaba a gritos justicia incierta.No sé; si porque soy madre desesperada ante injusticias dañinas de irreparable solución, me siento más cerca de su sufrimiento que del de ningún otro.Porque no reabre sus conclusiones en pág señor lendakari, y muestra a sus lectores y votantes que sigue nuestros comentarios y conclusiones electorales.¿Son ocho años, prueba de eficacia judicial?.virginia gandara desde san sebastian.

  2. Comparto todos sus instintos llenos de bonhomía, pero me pregunto si los demócratas como usted no podrían callar tanta presunción y contrapresunción con una iniciativa simple y llana. Eso sí, hay que ser valiente con lo que resulte: convocar una manifestación explícita pidiendo el fin de ETA. Asista o no, Sortu habrá tenido de una vez una oportunidad real, no especulativa de tender la mano al futuro. Enhorabuena por su manera de hacer.

  3. Rafael

    La verdad, tengo serias dudas sobre la sinceridad de las declaraciones de Sortu. Lo veo todo muy planificado y de mientras nosotros los demócratas discutiendo entre nosotros. Parece que a cada momento tienen pensado el siguiente paso. Creo que tenemos que coger nosotros la delantera a sus actos. ¿porque no cometen atentados? Para no condenarlos…pues forcemos sus actos.
    Sr. López le escribo para proponerle que convoque una manifestación con todas las formaciones políticas por el fin de ETA. Una cosa es una declaración falsa y otra es la imagen de Sortu sujetando la pancarta del fin de ETA. sería una buena portada. Una imagen vale mas que mil palabras. Y si no van …ayudaran a los jueces a decidir.

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