Utoya, vidas rotas
Nosotros, en Euskadi, mantenemos en la memoria el estruendo de la bomba, los cristales rotos, las alarmas que, de repente, se ponen a gritar de espanto. Y cuando preguntábamos ¿quién? no preguntábamos el nombre del asesino, sino el de la víctima. Ver en Oslo esta escena, que tanto hemos sufrido en Euskadi, me ha sorprendido. [...]
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