
Semana Santa. Había que salir. Teníamos que andar para llegar. Se puso sus verdes botas de siete leguas, me pasó el brazo por el hombro y aun seguimos caminando. No conozco el destino pero no me importa porque, como el gato de Cheshire le dice a Alicia: siempre se llega a alguna parte si se camina lo suficiente.








Me suenan esas zapatillas verdes, yo llevo dos días con calzado de color verde también: botas katiuskas (o de goma). Qué forma de llover…Besos para la pareja anfitriona.
Escrito por Dani el 23 de Marzo de 2008