La Estación de Abando-Indalecio Prieto de Bilbao acoge desde hoy y durante las dos próximas semanas una interesante exposición sobre la figura de Ramón Rubial, organizada por la fundación del mismo nombre. Bajo el título “Ramón Rubial, lehendakari. La memoria rescatada de Euskadi”, la muestra recoge decenas de fotografías, noticias, entrevistas y publicaciones oficiales que nos acercan a la personalidad y el legado de uno de los políticos más importantes de nuestro país, imprescindible para entender los acontecimientos de una época.
Porque Ramón Rubial es un hombre clave por su trayectoria política, por lo que hizo, pero también por lo que representó; por un legado de dignidad, lucha, coherencia y principios del que aún hoy podemos exprimir enseñanzas a diario. Y es más que todo eso. Ramón Rubial es más que el primer lehendakari (por mucho que incomode en el idílico imaginario nacionalista) tras los cuarenta años oscuros de la dictadura. Es más que el primer presidente del PSOE tras cuatro décadas de ilegalización y resistencia antifranquista. Es más que un líder fundamental del socialismo vasco y español en el siglo XX. Es mucho más.
Es el nexo de unión entre las dos Euskadis, y también entre las dos Españas, más progresistas, más justas, más solidarias, en definitiva más plenas, de los últimos siglos. Ramón Rubial es el puente entre la legalidad constitucional de la II República y el advenimiento de la democracia.
Como hicieron entonces Indalecio Prieto y José Antonio Aguirre, recogió los frutos del entendimiento entre diferentes, para impulsar, junto a Juan de Ajuriaguerra, el Estatuto de Autonomía, que nos ha dado a los vascos unas cotas de bienestar nunca antes conocidas. Sembró la tierra del progreso del que hoy disfrutamos y allanó el camino para que otros, como Txiki Benegas, Ramón Jáuregui o José Antonio Ardanza siguiesen desarrollando esta Euskadi del entendimiento, esta Euskadi del pacto.
Paradojas de la vida, hoy, treinta años después de aquel hito, Euskadi cuenta con el primer Gobierno socialista de su historia. Hoy, tras diez años de políticas separatistas, de planes que olvidaban a la mitad de los vascos, vuelve a reinar el espíritu de Ramón Rubial en Euskadi. Vuelve a imperar el modelo que se aparta de los intereses partidistas y que busca el acuerdo y el pacto entre diferentes; que quiere el diálogo con todos; que sabe que son grandes los problemas que nos acechan, pero que mayor es nuestra capacidad de resolverlos si sumamos esfuerzos, si aceptamos al otro, no por respeto, no porque lo consideremos razonable, sino porque es parte indisoluble de nosotros, de nuestra forma de ser y de nuestro proyecto conjunto.

Os animo a que visitéis esta exposición y que disfrutéis, como yo he hecho, con el recuerdo de un vasco inmortal.








Vosotros, socialistas, ignoráis y machacáis a más de la mitad de los vascos. Con ayuda de los herederos del fascio español. Llegáis a Euskalherria a quitar el hambre y acabáis ocupándola e imponiendo vuestras costumbres y banderas, escupiendo en la mano que os dio amparo y cobijo.
Volved a vuestras madrigueras y dejad en paz a este pueblo.
Escrito por Don Pinpón el 24 de Septiembre de 2009