No nos podemos llevar bien con Trump

El conjunto de Europa se está comportando de manera tibia y miedosa ante las políticas y las formas del nuevo Presidente de EEUU.

Ayer Mariano Rajoy habló con él por teléfono y se ofreció como su “interlocutor en Europa, América Latina y también en el Norte de África y Oriente Medio”. Sería un buen papel para España, si no estuviéramos hablando de Donald Trump.

Donald Trump es un gobernante muy peligroso. Y esto nada tiene que ver con antiamericanismos caducos. A Europa le hace falta una alianza fuerte y duradera con EEUU, pero no con Trump, que es la antítesis de los valores con los que debemos reconstruir el espacio europeo.

Y es que, pensar que Donald Trump es sólo un norteamericano maleducado e inculto es un grave error, porque Trump y los suyos saben muy bien lo que quieren y lo que están haciendo. Y lo primero que han hecho ha sido atacar al propio sistema democrático, porque los mecanismos democráticos de control al poder y de contrapesos entre diferentes poderes sólo funcionan cuando todos los actores asumen que están limitados por esos controles y poderes.

Pero Trump es un dirigente que está rompiendo todos los consensos democráticos: rompe los mercados abiertos que tanto nos han costado construir, arremete contra jueces y fiscales, amenaza la libertad de prensa, ataca a la igualdad de las mujeres, defiende posiciones xenófobas, califica a la población hispana como ciudadanos de segunda, ataca a la lengua española, levanta muros como si fueran una separación moral entre buenos y malos… y, por último, suelta a los lobos de la banca para que ataquen al mercado, eliminando las pocas medidas de control que Obama había aprobado.

Y, por si fuera poco, está formando su gobierno con personas radicales antidemocráticos. No sólo eso, está formando un gobierno de ricos.

Ante esto que estamos viendo en pocas semanas de su mandato, es evidente que la posición de Europa y de España no puede ser buscar cómo nos llévanos bien con el tirano, sino como ponemos límite a su tiranía.

No podemos intentar llevarnos bien, porque hay personas con las que no nos tenemos que llevar bien. Con un gobernante así, que pone en peligro tantos derechos y libertades no podemos llevarnos bien hasta que cambie.

El problema es que ayer, Mariano Rajoy no sólo no se enfrentó a sus políticas antidemocráticas, sino que se ofreció como su chico de los recados para medio mundo. Vergonzoso.

2017-05-11T11:18:27+00:0008/02/2017|Blog|0 Comments

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