Aficiones
Una de mis grandes aficiones es la fotografía.
Recuerdo Moscú en “color sepia”, porque cuando tenía veintipocos años, hice un viaje a la capital rusa y me compré una reflex de la marca ZENIT de la que no tenía ni idea de cómo se usaba, así que, como debía estar mal regulada, todas las fotografías salieron sobreexpuestas y quemadas en ese color.
Una de mis constantes miradas a través de la cámara es la Margen Izquierda de la Ría de Bilbao, su zona industrial, su pasado, sus fábricas, esa nostalgia de lo que ya no es.
También me encantan los espacios abiertos, como el mar y las nubes…
LA MÚSICA
La música es una de mis grandes pasiones y también de mis frustaciones, me hubiera gustado poder tocar algún instrumento musical, deseo al que no renuncio, porque entre mi lista de cosas por hacer está la de aprender a tocar la guitarra eléctrica.
Soy un coleccionista incansable de vinilos y CDs, entre unos y otros tengo más de 8.000. Mi gusto musical es bastante amplio y va desde Jacques Brel a Masive Attack, pasando por todo lo que podáis imaginar.
Siempre recordaré con nostalgia mi primer tocadiscos que, de segunda mano, se lo compré a Joaquin Almunia por 13.000 pesetas.
He viajado (la mayor parte a dedo porque no tenía recursos) por toda España para ver los conciertos de mis grupos preferidos que son muchos, pero reconozco que sobre un escenario con quien mejor me lo he pasado es con Peter Gabriel y Bruce Springsteen a los que he visto en varias ocasiones. Aunque está claro que un buen concierto es como una buena comida, depende no sólo de los condimentos, sino, sobre todo, de la compañía.
