Política

Entre mis recuerdos destacan las clases que mi padre Lalo impartía en la cocina de mi casa con las que pretendía acercar a un grupo de jóvenes a los valores socialistas. De hecho, me comprometí con ellos muy pronto ya que me afilié a las Juventudes Socialistas con tan sólo 16 años y al Partido con 18.

De esa época de clandestinidad recuerdo también las pegatinas que colocábamos por los bares reclamando libertad y democracia. Pegatinas tipo sello que se fijaban con saliva y que eran la excusa perfecta para tomar algún que otro zurito.

Y fui diputado en Madrid…

Recuerdo un Madrid muy distinto al actual: